el otro caso de presunto acoso sexual que el PP de Madrid silencio – Pitirre
El escandalo por las presiones del PP de Madrid a una concejala de Mostoles que denuncio presunto acoso sexual contra el alcalde ha vuelto a poner el foco en la gestion interna del partido ante este tipo de situaciones. La edil, que termino abandonando tanto la formacion como su acta tras meses de tension, habia alertado de comportamientos que consideraba constitutivos de acoso laboral y sexual y aseguro haber sufrido maniobras de descredito y advertencias para que no acudiera a la via judicial. Segun su relato, traslado reiteradamente lo ocurrido a la direccion regional en busca de amparo sin obtener una respuesta efectiva, en un proceso que, lejos de activar mecanismos de proteccion, habria derivado en su aislamiento politico y personal.
El caso, destapado por el periodico ‘El Pais’, ha abierto un intenso debate sobre los protocolos internos del partido y su disposicion a investigar denuncias que afectan a cargos propios. Sin embargo, lo cierto es que no se trata de un episodio aislado. Meses antes, en mayo de 2024, un grupo de militantes y exmilitantes ya habia trasladado a la direccion regional denuncias de extrema gravedad que terminaron archivadas sin consecuencias publicas ni traslado a la Fiscalia.
Para ser mas precisos, tal y como informo y documento en su momento este medio, hasta nueve miembros de Nuevas Generaciones y del propio Partido Popular madrileño remitieron entonces testimonios grabados, mensajes y otra documentacion al Comite de Derechos y Garantias del partido. En ese material describian un conjunto de conductas que incluian amenazas, acoso psicologico continuado, humillaciones publicas, presunto espionaje interno y propuestas de favores sexuales dentro de determinadas estructuras organicas. La respuesta que aseguran haber recibido fue el cierre del expediente por la via interna y sin comunicacion formal posterior sobre la resolucion adoptada.
Los denunciantes coinciden en señalar que los hechos no se limitaban a conflictos personales aislados, sino que reflejaban —segun su version— un clima prolongado de miedo, presion y abuso de poder, especialmente en el ambito juvenil de la organizacion. Sus relatos dibujan luchas internas por el control organico en las que se habrian normalizado practicas de intimidacion, bullying sistematico, comentarios xenofobos y homofobos y un trato denigrante hacia las mujeres. “Aqui se estaba por intereses economicos y personales”, resume uno de ellos, que sostiene que parte de la militancia joven era utilizada como herramienta dentro de estrategias de influencia interna.
Violencia, acoso psicologico y control interno
Entre los episodios mas graves recogidos en los testimonios figuran presuntas situaciones de intimidacion fisica protagonizadas por cargos con responsabilidad organica. Militantes aseguran haber presenciado como se sujetaba del rostro a compañeros para impedir dimisiones o imponer disciplina, acompañando esos gestos de frases intimidatorias. Otros relatan amenazas directas o veladas y describen un ambiente en el que cuestionar decisiones internas podia acarrear represalias politicas o personales.
El acoso psicologico aparece como un elemento recurrente en las denuncias de mayo de 2024. Cambios bruscos de trato, aislamiento deliberado dentro de la organizacion, burlas publicas por la vestimenta o la orientacion sexual y una presion continuada que, en algunos casos, derivo en cuadros severos de ansiedad. Segun los testimonios recabados, varios jovenes militantes —algunos recien alcanzada la mayoria de edad— necesitaron atencion psiquiatrica, medicacion antidepresiva o incluso ingresos hospitalarios tras sufrir crisis de panico vinculadas a esa situacion de interna.
Otro de los aspectos que los denunciantes consideran especialmente grave es el presunto uso de mecanismos de vigilancia interna. Exmilitantes describen seguimientos informales, recopilacion de informacion sobre compañeros considerados “desleales” y control de relaciones personales para medir afinidades politicas. El objetivo, sostienen, era apartar progresivamente a quienes no se alineaban con determinados dirigentes o corrientes internas.
En ese mismo contexto, varios relatos incluyen insinuaciones o propuestas explicitas relacionadas con favores sexuales como via para obtener informacion o influir en decisiones politicas. Algunos denunciantes aseguran haber recibido sugerencias para mantener relaciones con personas vinculadas a administraciones o estructuras del partido a cambio de datos o ventajas. Otros hablan de presiones para utilizar su atractivo o popularidad dentro de la organizacion como instrumento de influencia. Las mujeres, segun coinciden distintas fuentes, se encontraban en una posicion de especial vulnerabilidad, expuestas a comentarios machistas, cosificacion y bromas de contenido sexual que formaban parte de la dinamica cotidiana descrita en las denuncias.
Archivo interno y ausencia de investigacion externa
La xenofobia y la homofobia aparecen igualmente de forma reiterada en los testimonios. Militantes de origen latinoamericano denuncian comentarios despectivos continuos y una utilizacion simbolica de su presencia en actos publicos para proyectar diversidad sin que existiera un respeto real en el ambito interno. Otros relatan que a los afiliados homosexuales se les trataba como un grupo util para llenar eventos mientras, en privado, eran objeto de expresiones vejatorias.
A todo ello se suma, siempre segun los denunciantes, un uso irregular de datos personales de afiliados. Desaparicion de documentacion sensible, altas sin consentimiento previo y cobros indebidos de cuotas forman parte de los hechos relatados. Algunos recuerdan incidentes anteriores relacionados con la gestion de datos en la sede madrileña del partido, aunque esos episodios no han sido detallados publicamente ni vinculados oficialmente a las denuncias de 2024.
Pese a la gravedad del conjunto de acusaciones, la respuesta del Partido Popular se habria limitado al ambito organico. Fuentes del PP de Madrid reconocen la recepcion del burofax con las denuncias y sostienen que el Comite de Derechos y Garantias abrio un expediente, tomo declaracion a las partes implicadas y acordo su archivo al considerar que los hechos no quedaron suficientemente probados. El partido añade que desconoce si alguna de las personas señaladas emprendera acciones legales en defensa de su honor.
Los denunciantes, sin embargo, ofrecen una version distinta. Aseguran que nunca recibieron una notificacion formal del archivo ni acceso a la resolucion completa del expediente, lo que —afirman— les impidio recurrirla o conocer los fundamentos de la decision. Tambien describen una actitud “despectiva” y “poco profesional” por parte de algunos instructores, que, segun su testimonio, habrian minimizado hechos que consideran extremadamente graves.
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