Los Cascos Blancos, los angeles de la guarda de una Siria acostumbrada al desastre : Internacional de
Los Cascos Blancos, partamos de esa base, no son efectivos de rescate profesionales. La organizacion, con hombres y mujeres sirias, cuenta con unos 3.400 miembros, y son antiguos profesores, ingenieros, sastres y bomberos que se han encargado de sacar a gente de los bombardeos. Los ataques se suceden en Siria sin descanso y el grupo fue objeto en 2016 de un ataque por parte de las fuerzas de Al Asad en Alepo que dejo varios fallecidos. Y es que otra de sus vertientes, mas alla de la de rescatistas, es la de ‘combatientes’ de la propaganda oficial.
Este grupo de civiles se ha convertido en una suerte de donjuanes de la paz en medio del espanto. “Tenemos que tener fe de que este pais es nuestro pais. No deberiamos abandonarlo. ¿Si no lucho por mi pais y por las personas oprimidas, quien lo hara?“, explico uno de los voluntarios a The Conversation. “Si todos nos vamos, no quedara nadie”, añadio. La organizacion, con todo, se he hecho fuerte por los dos caminos: el de los rescates, la vertiente humanitaria, tan compleja en un pais con una guerra cronificada; y el comunicativo, muchas veces mas problematico frente a la maquinaria de Al Asad y de Moscu, que trabajan de la mano.
Tenemos que tener fe de que este pais es nuestro pais. No deberiamos abandonarlo. ¿Si no lucho por mi pais y por las personas oprimidas, quien lo hara?
De momento, tanto desde Siria como desde Turquia se ha hecho un llamamiento a la ayuda internacional, que desde este lunes se ha movilizado en forma dea sus equipos de rescate, bomberos, ONG, ayuda humanitaria e incluso unidades militares de emergencia. En la madrugada de este martes han comenzado a llegar a Estambul muchos de estos grupos, lo que ha provocado acumulaciones en los aeropuertos para hacer hacia las zonas afectadas. La UE, Estados Unidos, Canada o Nueva Zelanda se han volcado junto al resto de actores para que todo el apoyo posible llegue al terreno manera rapida. Una vez alli, ese respaldo global convivira con los Cascos Blancos, que pese a la propaganda se han convertido en un ramalazo de luz entre tanta oscuridad.

