Un Trump arrinconado por la impopularidad defiende sus politicas economicas y carga contra los democratas y los migrantes en el Congreso
En una intervencion maratoniana este martes por la noche ante el Congreso, Donald Trump se ha aferrado a la idea de unos Estados Unidos boyantes gracias a sus politicas economicas. El presidente estadounidense, arrinconado por los indices de popularidad por los suelos, se ha aferrado a la trillada idea de la «epoca dorada» y otras proclamas similares que ya empiezan a ser mas bien coletillas en sus intervenciones. El discurso de una hora y cuarenta y un minutos – el mas largo de la historia del pais- ha estado preñado de ataques contra los inmigrantes, los democratas y el Tribunal Supremo por su sentencia sobre los aranceles.
«Nuestra nacion ha vuelto, mas grande, mejor, mas rica y mas fuerte que nunca. […] Y no habeis visto nada igual, todavia tenemos que hacerlo mejor y mejor y mejor. Esta es la epoca dorada de America», ha arrancado Trump, que ha dedicado la primera hora a defender su gestion para hacer el pais asequible para los ciudadanos. A pesar de que los datos muestran lo contrario: aunque la inflacion se ha enfriado hasta el 2,7%, la comida, el gas y los alquileres siguen al alza. El precio para los consumidores continua todavia un 25% mas alto que hace cinco años y subraya la negligencia de Trump.
El triunfalismo de Trump:
«Nuestra nacion ha vuelto, mas grande, mejor, mas rica y mas fuerte que nunca»
Pero Trump ha dejado que la realidad le estropee un buen mitin: «Estamos ganando tanto que en realidad no sabemos que hacer con esto. La gente no para de decirme: ‘Por favor, presidente, estamos ganando demasiado. No podemos ganar mas’». Las personas a las que se refiere el magnate seguramente no son el 60% de ciudadanos que suspenden su gestion, segun la ultima encuesta publicada esta semana por el ABC y el Washington Post.
El magnate ha presumido de haber prohibido a los grandes fondos de inversion comprar viviendas familiares para destinarlas al alquiler. Lo que no comento es la letra pequeña del decreto, que da luz verde a esos mismos fondos para construir nuevas viviendas enfocadas unicamente al alquiler, un modelo que ha ganado mucha mas fuerza entre las grandes compañias y un mercado que se perfila mas rentable.
«Hoy, nuestra frontera es segura, nuestro espiritu se ha restaurado. La inflacion esta cayendo en picado, los ingresos aumentan rapidamente. La economia en auge ruge como nunca antes, y nuestros enemigos tienen miedo. Nuestras fuerzas armadas y la policia estan reforzadas, y America vuelve a ser respetada”, ha defendido Trump, que tiene asediado militarmente Iran mientras sopesa si lanza un ataque controlado a pesar de que el Pentagono le recomienda no hacerlo. «Optare por la paz siempre que pueda, pero nunca dudare en enfrentarme a las amenazas para America», ha dicho el presidente citando la Operacion Martillo de Medianoche con la que bombardeo las instalaciones nucleares iranianas.
Trump: «Hoy, nuestra frontera es segura, nuestro espiritu se ha restaurado. La inflacion esta cayendo en picado, los ingresos aumentan rapidamente»
Trump ha presumido de musculo militar a la vez que se jactaba de su rol como supuesto pacificador, y no ha dudado en citar a Venezuela como un «socio y amigo» en la explotacion de petroleo. Una hiperbole mayuscula que obvia la intervencion militar de Washington en Caracas, el secuestro de Nicolas Maduro y la instauracion de un protectorado en la sombra bajo amenaza de nuevos ataques.
Del mismo modo que ha cargado contra el expresidente Joe Biden -a pesar de que hace mas de un año que no gobierna-, tambien ha rescatado otro de los lemas de campaña: la idea de que los estados democratas llevan inmigrantes sin papeles a votar para ganar votos. Todo en prevision de que el resultado en noviembre no le sea favorable al Congreso.
«Quieren hacer trampas. Ya las han hecho, y su politica es tan mala que la unica manera que tienen de ganar las elecciones es haciendo trampas, y lo pararemos. Lo tenemos que parar, John», ha dicho el magnate en referencia a la Save Act, el proyecto de ley que quiere aprobar en el Congreso para exigir pruebas de ciudadania a los votantes.
Buena parte de los congresistas democratas han hecho el vacio a Trump y no han asistido al acto. El representante de Texas, Al Green, volvio a protestar contra el presidente al inicio de la sesion. El año pasado ya fue amonestado por interrumpir el discurso de Trump, y este miercoles ha sido expulsado de la camara. Greene llevaba un cartel hecho a mano que decia: «¡Los negros no son monos!». La frase es una referencia al video racista que Trump publico en Truth Social con las caras de Barack Obama y Michelle Obama pegadas a las de unos monos.
Trump, molesto porque el resto de democratas que habia en la camara ni se levantaban ni lo ovacionaban, los ha etiquetado de «locos». «Nadie se levanta», ha dicho señalandolos. «Esta gente esta loca, os lo digo. Esta loca. Los democratas estan destruyendo este pais, pero los hemos frenado justo a tiempo».
En un flagrante recordatorio de la relacion de Trump con el pederasta Jeffrey Epstein, los democratas habian invitado a algunas de las victimas del multimillonario. Aunque el efecto ha sido minimo. La administracion republicana supo desactivar el caso Epstein con la publicacion de mas de tres millones de documentos. Una bomba controlada que no daño mas la imagen del magnate de lo que ya estaba, mientras que en Europa provoco una oleada de dimisiones y escandalos.
Trump se mete con el Supremo
Igual que el año pasado, la delegacion del Tribunal Supremo que asistio al discurso estaba compuesta por el presidente John Roberts, y los magistrados Elena Kagan, Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett. Los tres se mantuvieron impasibles mientras Trump calificaba de «desafortunada» la sentencia y aseguro que con el precedente judicial, la accion del Congreso no sera necesaria. Precisamente, el alto tribunal anulo los aranceles porque consideraba que el mandatario abusaba de los poderes de emergencia y necesitaba primero la aprobacion del legislativo.
Roberts y Barrett son dos de los conservadores que votaron a favor de anular los aranceles, mientras que Kavanaugh es uno de los tres grandes que Trump ha elogiado por oponerse a la decision. Para añadir sal a la herida, Barrett resulta ser uno de los tres magistrados que el republicano nombro en su primer mandato. En uno de los muchos ataques de los ultimos dias, el presidente califico la accion de Barrett de vergüenza para su familia.
«Guerra contra el fraude»
Cuando llego el turno de hablar de Minnesota, Trump ni siquiera hizo referencia a los asesinatos de Renee Good y Alex Pretti a manos de agentes del ICE. El presidente no recordo a Good y Pretti, pero si a los que considera sus muertos: el influencer de extrema derecha Charlie Kirk, asesinado el pasado mes de octubre.
Trump, ajeno a la ola de indignacion en el pais que provoco la violencia parapolicial ejercida en Minneapolis, volvio a blandir el odio contra la comunidad somali de la ciudad bajo acusaciones de supuesto fraude.
En cuanto a la corrupcion que esta saqueando America, no hay ejemplo mas impactante que Minnesota, donde miembros de la comunidad somali han saqueado aproximadamente 19.000 millones de dolares de los contribuyentes estadounidenses, dijo el republicano, refiriendose a los somalies como piratas.
Bajo esta supuesta epidemia de fraude que va mas alla de Minnesota —y que el magnate ahora piensa explotar para atacar otros estados democratas—, Trump anuncio el inicio de una nueva guerra: la guerra contra el fraude. Aunque empezo hace cuatro meses, esta noche anuncio oficialmente que la guerra contra el fraude sera liderada por nuestro gran vicepresidente, JD Vance, dijo. Es inevitable el paralelismo con la guerra contra el narcotrafico que Washington ha usado para volver a la senda del imperialismo del patio trasero.
