Iran ensancha la guerra y obliga a negociar tambien sobre Libano – Pitirre
La guerra ha dejado de caber en una sola frontera. Teheran ha comunicado a los mediadores que no aceptara una salida parcial del conflicto mientras Israel siga golpeando a Hezbola y avanzando sobre el sur de Libano. El mensaje no solo complica la negociacion y enfria cualquier expectativa de tregua rapida. Tambien pone el foco sobre un frente que Israel presenta como secundario, aunque sobre el terreno empiece a parecer otra cosa: una ofensiva sostenida, con destruccion, desplazamientos y un horizonte cada vez menos provisional.
La exigencia irani no responde solo a una cuestion de lealtad hacia un aliado. Hezbola no es una pieza lateral dentro del tablero regional. Para Teheran ha sido durante años su principal estructura de disuasion frente a Israel, el brazo con mas peso militar dentro de su red de aliados y una herramienta decisiva para proyectar fuerza desde el Mediterraneo oriental sin entrar siempre en choque directo. Que Libano entre en el eventual alto el fuego significa, por tanto, que Iran no esta dispuesto a dejar a Hezbola solo frente a una ofensiva que amenaza no solo su capacidad militar, sino tambien el equilibrio interno libanes.
La posicion irani cobra todavia mas sentido porque Hezbola ha vuelto a entrar de lleno en esta guerra. El grupo reanudo ataques contra Israel a comienzos de marzo y su direccion ha rechazado cualquier conversacion bajo fuego, con una advertencia nitida: mientras continue la ofensiva israeli, no habra negociacion. Esa postura endurece el frente diplomatico y vuelve mas dificil presentar Libano como un expediente aparte. Hezbola da por hecho que el conflicto actual no se resolvera dejando al sur libanes fuera del acuerdo, e Iran ha decidido respaldar esa lectura.
Israel repite en Libano la receta de Gaza
Lo que ocurre en el sur de Libano explica por que Teheran quiere meter ese frente en la mesa. Israel ya no habla solo de expulsar a Hezbola de la frontera o de responder a ataques transfronterizos. El ministro de Defensa, Israel Katz, ha dicho abiertamente que el ejercito ocupara una franja del sur libanes hasta el rio Litani para convertirla en una “zona de seguridad”. La declaracion no fue una filtracion ni una frase lanzada al vuelo. Supone asumir como objetivo militar el control de una porcion relevante del territorio libanes, alrededor de una decima parte del pais.
La ultraderecha israeli ha ido todavia mas lejos. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, ha defendido la anexion del sur de Libano hasta el Litani, en el pronunciamiento mas explicito hecho hasta ahora por un miembro del Gobierno israeli a favor de redibujar la frontera norte. Esa posicion da una pista bastante clara de hacia donde empuja una parte del Ejecutivo de Benjamin Netanyahu: no solo quiere debilitar a Hezbola, tambien quiere alterar de forma duradera la realidad territorial en esa zona.
Sobre el terreno, esa ambicion ya tiene traduccion concreta. Israel ha destruido puentes sobre el Litani, ha intensificado la demolicion de viviendas en localidades del sur y ha seguido bombardeando areas donde vive poblacion civil. Las cifras dejan poco margen para suavizar el cuadro: mas de mil personas han muerto en Libano y mas de un millon han sido desplazadas desde que se intensifico la ofensiva. En un pais pequeño, fragil y atravesado por una crisis politica y economica de largo aliento, ese nivel de devastacion no se lee como un episodio provisional, sino como un intento de vaciar, aislar y someter una franja entera del territorio.
Ese es el punto que Iran no quiere dejar fuera de la negociacion. Si aceptara un alto el fuego limitado al frente principal, dejaria margen a Israel para consolidar una nueva realidad en el sur de Libano: una zona militarizada, con poblacion desplazada, infraestructuras destruidas y presencia israeli presentada como necesidad defensiva. Para Teheran, el problema no es solo perder capacidad de presion. Es permitir que Israel convierta esa ocupacion de facto en un hecho consumado.
Gaza como precedente, Hezbola como excusa
La comparacion con Gaza ya no resulta exagerada. El patron se parece demasiado. Primero llega la destruccion intensiva. Despues, las ordenes de evacuacion. Luego, la idea de una “zona de seguridad” que se ensancha sobre el terreno. Mas tarde aparece el lenguaje politico que intenta normalizar ese cambio territorial. En Libano, ademas, el propio Gobierno israeli ha dejado entrever que las tacticas aplicadas en Gaza sirven ahora como referencia para el sur libanes. El miedo en Beirut y en las localidades fronterizas no se limita a la intensidad de los bombardeos. Tiene que ver con la sospecha de que Israel ya no busca solo contener a Hezbola, sino instalar una nueva frontera por la fuerza.
El dilema para Israel es que una ofensiva prolongada puede debilitar a Hezbola en el plano militar y, al mismo tiempo, devolverle aire politico dentro de Libano. El grupo llega a esta fase en peor posicion que hace dos años: con mas presion interna para que entregue las armas al sur del Litani, con un Estado libanes que intenta recuperar algo de control y con sectores del pais que le reprochan haber arrastrado a Libano a otra guerra. Pero cuanto mas se parezca la campaña israeli a una ocupacion abierta, mas facil tendra Hezbola volver a presentarse como fuerza de resistencia nacional y no solo como brazo regional irani.
La guerra ya no se juega unicamente en el cielo irani, en el estrecho de Ormuz o en las capitales que hablan de tregua. Tambien se esta jugando en aldeas del sur libanes que corren el riesgo de acabar convertidas en otra franja vaciada, militarizada y separada del resto del pais.
Sumate a
Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.
hazte socio