Felipe, el jueves santo te toca lavatorio de pies – Pitirre
En la agenda de la Casa de Su Majestad el Rey deberia estar señalada el proximo 2 de abril, jueves santo, la siguiente actividad: «Lavatorio de pies de SS.MM los Reyes en el Salon de Columnas del Palacio Real».
He entrado a buscarlo y no esta. Mal.
Les da asco o les da vergüenza. Mal igualmente.
Felipe y la ciudadana Ortiz, igual que antes hicieron Juan Carlos y Sofia, han roto una tradicion de siete siglos sin dar explicaciones. No puede ser que las monarquias seleccionen lo que les viene bien o mal para continuarlo o no. Su unica utilidad es mantener los teatrillos tradicionales para salir en el ABC, soportar tediosas audiencias, ofrecer almuerzos o cenas de gala a mandatarios extranjeros, firmar donde les dicen, ir a ver al papa, entregar galardones, inaugurar Fitur y el Salon de la Alimentacion, presidir honorificamente una cantidad ingente de patronatos y fundaciones que no tienen ni idea de para que sirven, leer discursos, posar, acudir a desfiles patrios, recibir a deportistas con medallas, imponer condecoraciones a casposas ordenes de caballeria… ¿Me dejo algo? Si, me dejo mucho, pero nada de lo que me dejo ni menciono contribuye de forma activa y efectiva a que este pais progrese.
Toda la agenda es absolutamente prescindible porque sus majestades son prescindibles. Cumplen con protocolos y compromisos que podrian gestionar de forma mas efectiva y provechosa un buen equipo de relaciones publicas que adjudicaria cada evento al departamento o a las instituciones gubernamentales interesadas y entendidas en el contenido, y que ya de paso, seguro, limpiaria de polvo y paja mas de la mitad de las actividades que ahora pueblan la agenda de Felipe, Letizia, Leonor, Sofia y la otra Sofia. Unas son absurdas; otras, medievales; otras, carentes de interes, y todas innecesarias.
Seria impagable poder ver en la prensa a la ciudadana Letizia lavando y secando los pinreles de doce mujeres mendigas, y a Felipe los de otros doce mendigos. ¿Por que nos hurtan este centenario acto del lavatorio de pies?
Decia que en la agenda de sus majestades deberia estar previsto el jueves 2 de abril de 2026 el lavatorio de pies en el Palacio Real, porque esa viene siendo su obligacion, como catolicas majestades que son, desde hace 784 años. Y, ademas, seria impagable poder ver en la prensa a la ciudadana Letizia lavando y secando los pinreles de doce mujeres mendigas, y a Felipe los de otros doce mendigos. ¿Por que nos hurtan este centenario acto del lavatorio de pies? Pues por lo mencionado anteriormente, porque les da asco y, disimuladamente, se lo han cepillado de sus obligaciones a ver si no nos damos cuenta.
El saltarse las tradiciones es un derecho reservado a la plebe. Si la permanencia de la monarquia solo se basa en la tradicion, aqui ni dios debe saltarse una de las mas ancestrales. Si el pasado 20 de marzo Felipe acudio al hipocrita acto de su toma de posesion como protocanonico de la basilica papal de Santa Maria la Mayor de Roma, tal y como se viene haciendo desde hace siglos, que lave tambien los pies de los mendigos.
Si la pecadora Letizia cumplio con la tradicion de acompañar de mala gana a su marido a ese solemne acto en Roma que concluyo con rezo de padrenuestro y bendicion, y si utiliza en sus audiencias con el papa el privilegio del blanco reservado a las catolicas reinas de España, pues que lave tambien los pies de las mendigas. Y por cierto, ¿mantuvo la señora Ortiz durante el rezo en la basilica dirigido por el arcipreste cardenal Rolandas Makrickas esa chuleria de no santiguarse cuando toca y que practica deliberadamente en España para dejarse ver y recuperar su imagen ateista? No lo se. Se han cuidado muy mucho de que no haya mas imagenes que las oficiales, pero ya les aseguro yo, sin pruebas pero tambien sin dudas, que Letizia doblo la cerviz ante la alta representacion de la multinacional, genuflexiono y hasta beso anillos.
Y otro por cierto… dado que ha venido servido por la actualidad: dejen de indignarse los ateos (¡no piquen, por el amor de dios!) con situaciones como la de la cofradia de machirulos de Sagunto que no permite procesionar a las mujeres. ¡Pues por supuesto que no deben procesionar! Son las normas de una secta destructiva que deben acatar todas y todos los miembros que voluntariamente pertenecen a esa banda. ¿Que demonios hacen los ateos y los agnosticos defendiendo absurdos derechos de unas mujeres pertenecientes a una pandilla religiosa machista, homofoba, pedofila y despota? No me sean flojos… no caigan en la trampa… que los de la secta quieren estar en misa y repicando y solo entonces reclaman la solidaridad de los mismos a los que desprecian por herejes. Mi apoyo a los machirulos de Sagunto.
Si el pasado 20 de marzo Felipe acudio al hipocrita acto de su toma de posesion como protocanonico de la basilica papal de Santa Maria la Mayor de Roma, tal y como se viene haciendo desde hace siglos, que lave tambien los pies de los mendigos
Si han llegado hasta aqui con la incredulidad logica que suscita esto del lavatorio de pies, llega el momento de aclarar que esto no es producto de mi mala baba republicana ni de mi absoluta repulsa hacia los miembros pasados, presentes y futuros de esta arcaica institucion. Lavar los pies a doce mendigos es una obligacion de los reyes de España cada jueves santo que se rompio sin justificacion alguna en 1976 aprovechando la desinformacion endemica de los españoles.
Por remitirme a los ultimos reyes que cumplieron a rajatabla con esta obligacion catolica e hispana, Alfonso XIII y su consorte britanica, permitanme que imagine como fue el momento en el que el responsable de protocolo de la casa real cumplio con la complicada tarea de explicarle a la señora majestad Victoria Eugenia el rito con el que tuvo que cumplir el jueves santo de 1907, la primera semana santa que le toco chuparse en este pais y que la escandalizaria como escandaliza todavia hoy a todo cristiano anglicano convencido.
Los anglicanos ven con muy malos ojos las juergas catolicas procesionales porque les produce enorme rechazo el boato y el despiporre de estatuas, todas lujosamente vestidas y enjoyadas hasta las cejas. A ellos no les encaja el derroche de la semana santa catolica porque ese lujo atenta contra las enseñanzas basicas del cristianismo. Tampoco les gusta que se celebre tan ostentosamente la muerte, ni la exhibicion de tanto cristo sangriento, tanta estatua de señoras llorosas, tanto dolor… porque ellos vuelcan la celebracion en la supuesta resurreccion, que es mas guay. Mucho mejor resucitar que morirse… donde va a parar.
El obispo de los anglicanos en Madrid se preguntaba hace unos años «¿Que diria Jesus si se viera paseando por las calles encima de un trono, con vestimentas bordadas en oro?». Pues que va a decir, señor obispo remilgado… que el negocio es el negocio.
Entre los cristianos, ademas, ni siquiera coinciden las cuentas. Los ortodoxos y anglicanos celebran el sabado de resurreccion, no el domingo, pero porque tienen poco ojo para ver la rentabilidad de tanto muñeco de aca para alla. Ademas, si Jesucristo no existio y no murio… igual da el dia que lo resuciten. El obispo de los anglicanos en Madrid se preguntaba hace unos años «¿Que diria Jesus si se viera paseando por las calles encima de un trono, con vestimentas bordadas en oro?». Pues que va a decir, señor obispo remilgado… que el negocio es el negocio.
A lo que iba es a que la primera semana santa a la que se enfrento la jovencita reina de España Victoria Eugenia, con solo 19 años, debio ser a finales de marzo de 1907, y con su embarazo muy avanzado puesto que el principe de Asturias Alfonso nacio en mayo. No puedo asegurar que aquel jueves santo Victoria Eugenia pudiera cumplir con el rito del lavatorio de pies con un bombo de ocho meses, pero si no fue ese año fue al siguiente, y aunque se librara en su primera semana santa, en la segunda ya no la salvo ni dios.
El encuentro entre el responsable de protocolo de casa real intentando explicarle en ingles a la britanica la que se le venia encima debio de ser mas o menos asi:
-Majestad… el jueves santo, siguiendo la tradicion centenaria con la que los reyes y reinas de la monarquia hispanica cumplen cada año desde hace mas de siete siglos, debe lavarles los pies a doce mujeres pobres.
–¡¿What?!
-Como lo oye…
-¡¿Why?!
-Porque eso hizo nuestro señor Jesucristo con sus doce apostoles en el cenaculo, y para demostrar que ademas de su rey y maestro tambien era su servidor, tomo agua y lavo los pies a todos. En total 24 pinreles.
-¡¿Where?!
–En el Monte Sion, señora majestad. Lo pone en la novela.
-¡No! ¡Que digo que donde tengo que hacer esa guarreria!
-Ah… no se preocupe, no tiene que acudir a los suburbios. Se las traemos aqui, al palacio.
–¿Y solo porque la novela diga que Jesucristo hizo eso tengo que hacerlo yo?
–Asi se hace desde que Fernando III El Santo inicio la tradicion… que, por cierto, majestad, no lo difunda mucho, pero no fue santo. Nunca fue canonizado. Fue una trampa de esta sacra monarquia hispanica porque era la unica nacion sin un rey en el santoral y consiguieron hacer un apaño.
–OK… no digo nada de lo del tal Fernando, pero… ¿lo de los pies no lo puede hacer mi husband?
–No… porque el tambien tiene que lavar otros 24 pies de doce mendigos.
–I don’t understand… Si Jesucristo nuestro señor se supone que lavo los pies a los doce apostoles, ¿por que nosotros tenemos que hacerlo con el doble y lavarselos a 24 pobres? En total son 48 pies… soy guiri pero se contar.
-Es la tradicion, señora majestad… ¿Es que cuando usted era anglicana, y le recuerdo a su majestad que esto fue hasta el año pasado, no vio la ceremonia del lavatorio de pies del jueves santo en el castillo de Windsor?
-¡¿En Windsor?! ¡¿La abuelita Victoria o mi tio el rey Eduardo VII lavando los pies de los pobres?! ¡Oh my god!
-Se trata de una ceremonia liturgica cristiana, señora majestad…
–Pero es que solo aqui os lo creeis todo… Hace long time que lo de los pies se sustituyo por dar unas limosnas…
-Pues sorry, pero eso no es todo… A los pobres tambien hay que darles de comer.
–Pues que les den.
–Es que son sus majestades los que tienen que servirles…
-¡¿What?! ¡¿Why?! ¡¿Where?!
-Es la tradicion. Lo pone en la novela. Tambien aqui, en palacio.
-Pero… ¿donde demonios dice en la Biblia que tenemos que servirles?
–En el mismo parrafo de lo de los pies. Ya sabe… repartio el pan, sirvio el vino…
-¡Oh my god!
Teatrillos al margen, pero con la seguridad de la absoluta sorpresa de Victoria Eugenia cuando le comunicaron el rito que estaba obligada a cumplir, quien haya leido la novela relacionara esto de lavar los pies con uno de los cuentitos que la integran. En concreto el titulado Lavatorio de los pies, capitulo 13, versiculos 1 al 15, que dicen que escribio un tal Juan y que recoge cuando el tal Jesus, durante la ultima cena antes de que lo trincaran, agarro una jofaina con agua y una toalla y lavo y seco los pies de sus doce discipulos.
La ‘performance’ del lavatorio fue adornandose a lo largo de setecientos y pico años hasta llegar al siglo XX, en el que la ‘performance’ paso a ser una bufonada tradicional con la que han venido cumpliendo, como tiene que ser, todos los reyes, reinas, consortes y regentes.
Fue el rey castellano Fernando III, el conquistador de Sevilla, el que en el año 1242 tuvo la genial idea de reproducir la escena. La performance del lavatorio fue adornandose a lo largo de setecientos y pico años hasta llegar al siglo XX, en el que la performance paso a ser una bufonada tradicional con la que han venido cumpliendo, como tiene que ser, todos los reyes, reinas, consortes y regentes. Como no habia apostoles a mano, los responsables de casa real se encargaban de buscar 24 pobres, doce hombres y doce mujeres, para que el rey y la reina hicieran su teatrillo con presencia de Grandes de España, la prensa y toda la plebe que entrara en la tribuna que se instalaba en el Salon de Columnas del Palacio Real. Ante las logicas dudas de algunos lectores sobre este asunto, les remito a la hemeroteca del portavoz oficial de los borbones, el ABC, que informaba con todo lujo de detalles y numerosas imagenes la majadera ceremonia del lavado.

Durante el periodo de Isabel II, la reina lavaba los pies de las mujeres, mientras el consorte Francisco se ocupaba de los de los hombres bajo la atenta y tierna mirada de su novio Antonio Ramos. Con la restauracion de los borbones en la figura de Alfonso XII recuperaron la ranciedad catolica, y luego su viuda, la austriaca Maria Cristina, cumplio con el lavado de pies exclusivamente a mujeres. A ella tuvieron tambien que explicarselo, pero en aleman, cuando la facturaron a España para casarla. Durante la regencia cumplio sola con el lavatorio, sin que participara ningun hombre, pero en cuanto llego a la mayoria de edad Alfonso XIII su madre se desentendio de semejante asquerosidad y empezo a cumplir con el rito el solo y solo con hombres (¿se entiende o ponemos tilde?). Cuatro años despues se caso con la british Victoria Eugenia, y desde entonces compartieron la gansada cada jueves santo de cada año.
Hasta cuando duro esto, puede que se pregunte algun lector con voz entrecortada. Hasta 1931. Probablemente la ultima sandez de Alfonso XIII y Victoria Eugenia antes de partir expulsados aquel 14 de abril fue cumplir doce dias antes, el 2 de abril, con el que seria definitivamente el ultimo lavatorio de pies de los borbones. Estoy segura de que, solo por eso, y por dejar de lavar pies de pobres, les merecio la pena el exilio. No consideraron necesario mantener la payasada ni hubo que buscar mendigos franceses, suizos, britanicos o italianos por las distintas residencias que recorrieron, ya por separado, en su peregrinaje europeo. ¿Se imaginan a Alfonso XIII en su suite de 300 metros cuadrados del Gran Hotel de Roma recibiendo a doce mendigos romanos para lavarles los pies en jueves santo? Lo que recibia eran novias.
Los pobres seleccionados tenian que ser ancianos, y antes del dia de la ceremonia los 24 eran minuciosamente reconocidos por los medicos de palacio. Sarnosos, piojosos, tuberculosos y demas osos quedaban excluidos, no fueran a pegarles algo a sus majestades
Existen datos muy precisos y detallados de la ceremonia del lavatorio de pies durante todo el primer tercio del siglo XX en el Palacio Real, asi que borren ya de una vez por todas ese ceño arrugado que denota incredulidad y sigan empapandose: los pobres seleccionados tenian que ser ancianos, y antes del dia de la ceremonia los 24 eran minuciosamente reconocidos por los medicos de palacio, encargado de declararlos o no aptos para participar del evento. Sarnosos, piojosos, tuberculosos y demas osos quedaban excluidos, no fueran a pegarles algo a sus majestades. Una vez pasado el examen a todos y todas se les facilitaba una indumentaria adecuada, que una cosa es ser mendigo y otra muy distinta parecerlo.
Tanto a mujeres como a hombres, a los que vestian con traje, capa y chistera que podian quedarse luego, les obligaban previamente a bañarse y rascar bien la mugre con estropajo y jabon, especialmente los pies porque eran los que tenian que tocar y besar los reyes. No duden que hasta les harian la pedicura porque alguno llevaria las uñas como gavilanes.
El rito continuaba con los doce mendigos sentados en una fila y las doce mendigas en otra, cada uno con su par de pies metidos en una jofaina. El rey y la reina, cada uno en la fila de sus correspondientes pobres, se agachaban, les pasaban la manita con agua por los pies, sin tocar mucho, y los secaban. Avanzaban entonces hasta el siguiente mendigo mientras un grande de España se encargaba de ponerle al pobre anterior los calcetines y los zapatos. Una vez terminado el suplicio real, los reyes tenian aguamaniles de oro que sujetaban un duque y una duquesa, tambien grandes de España, donde lavarse ellos mismos las manos despues de haber tocado doce pares de pies de pobres.
Y llegaba entonces el segundo acto: la comilona. Cada uno de los grandes de España tenia asignado un indigente al que acompañar hasta la gran mesa del Salon de Columnas de palacio. Cada duquesa o marquesa acompañaba a la mesa a su mendiga, y cada marques o duque a su pobre asignado. Hombres pobres, a un lado de la mesa. Mujeres pobres, al otro. Algunos años, en mesas separadas. Los mayordomos les daban los platos a los reyes, que los ponian en la mesa delante de los pobres. Y ahi finalizaba la puesta en escena, porque los comensales no podian disfrutar alli del banquete. Los ocho o nueve platos bien abundantes (tortilla de patata con cebolla, merluza frita, congrio con arroz, lenguados fritos, empanadilla de sardinas -la carne ni olerla, que era vigilia-, coliflor, alcachofas rellenas, salmonetes asados, torta de hojaldre, queso de bola, arroz con leche, aceitunas, frutos secos, ciruelas, melocotones confitados y naranjas… con ligeras variaciones cada año) se guardaban en tarteras, y a cada uno de los pobres, ademas de la ropa, los zapatos y demas complementos del atuendo les regalaban un gran canasto donde guardaban, no solo la comida sobrante que permitia comer a una familia varios dias, sino las jarras del vino, los saleros, los vasos, las cestas del pan, las fuentes… porque todo eso les permitian llevarse de recuerdo de aquel caritativo y humilde acto borbonico. Lo cierto es que, nada mas salir de palacio, los pobres solian vender toda la vajilla porque les importaba un pito tener de recuerdo un salero de palacio. Y asi fue hasta 1931.
Exigimos recuperar las tradiciones patrioticas. Exigimos a sus catolicas majestades, la ciudadana Ortiz y el borbon Felipe, que reanuden el lavatorio de pies a doce mendigos y a doce mendigas el jueves santo.
Todo se rompio con Juan Carlos y la griega, que cuando (¡estoy segura!) algun alto cargo de la multinacional fue a recordarles la necesidad de reanudar la ceremonia del lavatorio de pies en jueves santo, Juan Carlos debio decir: «¡De eso nada! A nosotros el jueves santo nos pilla en Marivent, y yo ya he quedado con Marta». Felipe y Letizia, los muy hipocritas, se sumaron al disimulo.
Exigimos recuperar las tradiciones patrioticas. Exigimos a sus catolicas majestades, la ciudadana Ortiz y el borbon Felipe, que reanuden el lavatorio de pies a doce mendigos y a doce mendigas el jueves santo. El ¡Hola! lo necesita, el ABC lo necesita, los españoles lo necesitamos para saber que Felipe y Letizia sirven para algo.
Recogida de firmas ¡ya! para que vuelva el lavatorio de pies del jueves santo en el Palacio Real.