Los huties ensanchan la guerra desde Yemen y llevan la escalada al mar Rojo – Pitirre
La guerra en Oriente Medio acaba de abrir otro frente. Esta vez, desde Yemen. Los huties han entrado de forma explicita en el conflicto y han llevado la escalada al mar Rojo, un espacio que ya arrastraba tension desde hace meses, pero que ahora vuelve a situarse en el centro del tablero por una razon mas grave: lo que ocurra alli ya no afectara solo a Israel, Iran o a sus aliados mas directos. Puede golpear al comercio mundial, encarecer mas la energia y complicar todavia mas una guerra que ha dejado de tener un unico eje.
El salto se produjo el pasado 28 de marzo, cuando los huties reivindicaron su primer ataque contra Israel desde el inicio de la guerra actual. Lo presentaron como una respuesta a los bombardeos sobre Iran, Libano, Irak y Palestina, y avisaron de que mantendran sus operaciones mientras continue esa ofensiva. No era una amenaza generica. Era una declaracion de implicacion directa.
Ese movimiento altera el conflicto en dos planos a la vez. El primero, el militar. Israel ya no tiene solo a Iran, Hezbola o las milicias iraquies en el radar. Tambien tiene de nuevo a Yemen como plataforma de ataque. El segundo, bastante mas delicado, es el economico. Los huties no solo pueden lanzar drones o misiles. Pueden volver a convertir el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb en una zona de alto riesgo para la navegacion comercial, justo cuando Iran mantiene la presion sobre Ormuz y el petroleo sigue subiendo.
Yemen mete la guerra en la gran ruta maritima
Ahi esta la clave de fondo. Yemen entra en la guerra por un sitio que importa mucho mas alla del campo de batalla. Bab el-Mandeb conecta el mar Rojo con el golfo de Aden y el oceano Índico. Es uno de los pasos por los que circula una parte decisiva del comercio mundial. Associated Press recordaba este fin de semana que por esa via suele pasar alrededor del 12% del comercio global. Ya no es una cifra abstracta. Es una pista bastante clara de lo que esta en juego si los huties aprietan otra vez ese corredor.
No es un riesgo teorico. Los huties ya demostraron entre 2023 y 2025 que podian hostigar barcos mercantes, forzar desvios y elevar los costes del transporte maritimo. Reuters detallo entonces como los ataques en Bab el-Mandeb empujaron a navieras y petroleras a evitar el canal de Suez y a rodear África, con trayectos mas largos, mas gasto en combustible y mayores primas de seguro. Ese precedente pesa ahora mucho. Porque el grupo yemeni no parte de cero. Ya probo que puede tensionar una de las rutas mas sensibles del planeta.
La diferencia es que esta vez el contexto es peor. Entonces habia una crisis localizada alrededor del mar Rojo. Ahora hay una guerra regional en marcha, con Iran golpeado, Ormuz bajo presion y el Brent rondando los 116 dolares por barril. El crudo se encamina a un salto mensual historico del 60% en marzo. Una subida que obedece, entre otras razones, a la entrada huti en el conflicto y al ensanchamiento del riesgo energetico hacia el mar Rojo y Bab el-Mandeb.
Ese dato ayuda a medir el tamaño del problema. Si Ormuz aprieta por un lado y los huties amenazan Bab el-Mandeb por el otro, la guerra deja de ser solo una sucesion de bombardeos y represalias. Pasa a tocar dos gargantas del comercio y de la energia global. Una en el Golfo. Otra en la puerta del mar Rojo. Ahi la escalada cambia de escala.
Un frente pequeño sobre el mapa, enorme en sus efectos
La entrada de los huties tambien deja otra lectura. Iran sigue teniendo capacidad para activar aliados regionales incluso bajo ataque. Teheran puede haber perdido posiciones, cuadros y parte de su infraestructura, pero conserva una red. Yemen es una pieza de esa red. No la mas poderosa en terminos convencionales, si una de las mas incomodas por su posicion geografica y por su historial de ataques asimetricos.
Eso obliga a mirar menos a los ejercitos y mas a los puntos de friccion. Un misil desde Yemen no tiene el mismo peso militar que una salva irani. Pero basta para obligar a Israel a repartir recursos, a elevar la vigilancia y a recalcular prioridades. Y un ataque o una amenaza sostenida sobre la navegacion en el mar Rojo basta para elevar el coste del conflicto mucho mas alla de la region. No hace falta cerrar del todo Bab el-Mandeb para generar daño. A veces alcanza con volverlo imprevisible.
La consecuencia mas inmediata puede verse en los puertos y en las rutas. Reuters conto este lunes que grandes navieras estan desviando otra vez mas traficos alrededor del cabo de Buena Esperanza y que puertos como Tanger Med ya se preparan para absorber ese aumento, con retrasos de entre 10 y 14 dias y nuevos recargos por contenedor. La guerra, en ese punto, deja de parecer lejana. Entra en las cadenas de suministro, en los fletes y en los precios.
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