Gerretsen, el ojo tras la foto mas iconica de Pinochet: “Quise dar a la gente un recuerdo” : Internacional de
Despues de cubrir los conflictos que sacudieron Indochina en la decada de 1960, Chas Gerretsen (80) no imagino que llegaria al ultimo rincon de Sudamerica para fotografiar uno de sus capitulos mas oscuros: el derrocamiento del presidente Salvador Allende (1970-1973) y la instauracion de una cruenta dictadura encabezada por Augusto Pinochet.
Testigo directo del bombardeo aereo al palacio presidencial de La Moneda el 11 de septiembre de 1973, el fotografo neerlandes recordo en una entrevista con EFE una de sus imagenes mas emblematicas: la del otrora dictador chileno asistiendo a la liturgia del Te Deum una semana despues de haberse hecho con el poder, ademas de otras fotografias que lo acercaron al Chile anterior a la tragedia.
“Fotografie las calles, restaurantes, las micros llenas de gente colgando por las ventanas y puertas, y luego las huelgas. Fotografie todos los alrededores de Santiago”, rememoro Gerretsen desde el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos en la capital chilena, donde se exponen hoy sus archivos ineditos sobre estos años convulsos.
No quedaban guerras
Gerretsen no sabia donde ir tras terminar su trabajo como corresponsal en Vietnam, filmando y fotografiando la arremetida contra el Vietcong y los horrores de ese conflicto.
“No quedaban guerras en ninguna parte (…) Asi que decidi ir a un lugar donde quizas podia encontrar noticias e historias, al Amazonas de Brasil. Compre tickets a Salvador de Bahia pero en el viaje me ofrecieron 100 dolares mas para ir a Buenos Aires”, relato.
Buscando trabajo en la capital argentina recibio una oferta de la revista Time, pero debia partir a Chile. El pais estaba bajo el ojo del mundo: Salvador Allende impulsaba la “via chilena al socialismo”, una apuesta pacifica por avanzar hacia una sociedad igualitaria, a diferencia de las experiencias rusa y cubana.
La huelga que cambio todo
Cuando llego a Chile, Gerretsen “no sabia nada de politica”. Su vocacion era mas la de un aventurero que la de un corresponsal, iniciandose en la fotografia a los 16 años, mientras limpiaba ventanas en Suecia.
Con esa historia llego a uno de los paises mas polarizados de la epoca, tanto asi que algunos sectores mas radicales de la izquierda lo tildaban de derechista solo por su espigado porte, cabello rubio y ojos azules.
“Todos los europeos y de ojos azules eran identificados como derechistas (…) Mis simpatias estaban mas con la izquierda que con la derecha. La izquierda queria comer y la derecha queria conservar lo que tenia”, afirmo.
“La mayoria era gente muy joven que incluso sonreia mientras peleaba. Una vez fotografie a una chica con un helado en una mano y una piedra en la otra. Pero luego vinieron los mineros, y los mineros eran adultos y querian mas plata, estaban casados, tenian hijos, gastos. Toda la atmosfera cambio. Los momios se unieron a los mineros y no solo contra la izquierda sino contra el Gobierno”, recordo.
Despues de la huelga de los mineros de El Teniente en abril de 1973, el mayor conflicto laboral que enfrento la Unidad Popular, las piedras cambiaron a cocteles molotov y la gente empezo a portar armas en la calle. “Se puso odioso y peligroso“, recalco.
Fotografia con sentido
Gerretsen capturo imagenes impactantes del bombardeo a La Moneda, ademas de registrar las ultimas fotografias en que asesores de palacio aparecen con vida, siendo sacados del edificio en llamas para ser tendidos en la calle, posteriormente fusilados y desaparecidos.
Despues de publicar alguna de esas imagenes ineditas en redes sociales, Gerretsen empezo a recibir solicitudes: chilenos y chilenas pedian mas fotografias de un pais que no conocieron.
“Nunca habian visto en imagenes lo que le contaron sus abuelas y abuelas. Me dio escalofrios. Senti por primera vez que mis fotografias significaban algo para alguien. Por primera vez en mi vida senti que hice algo que valio la pena. Quise dar a la gente de Chile un recuerdo, una memoria, compartir el sentimiento de que hizo algo en mi vida”, dijo.
El dictador

Poco tiempo despues del golpe, la Junta Militar celebro una misa de Fiestas Patrias, un evento cercado por francotiradores en los techos, nidos de ametralladoras en las principales avenidas y puestos de control militar en las calles de Santiago.
“Que pase el flaco holandes”. Pinochet, comento, tenia una buena gestion de prensa y a el ya lo ubicaban.
“Pinochet me miro, el fue lo suficientemente astuto para pensar que la camara era una herramienta para hablar a la gente. Luego fui a Hollywood y fotografie actores desde el 75 al 89. Pinochet era un actor. Cuando vi la foto en una revista entendi el tipo de foto que era”, dijo sobre la iconica imagen.
La del dictador mirando al frente, sentado erguido, con los brazos cruzados y gafas oscuras, y el gesto desafiante, escoltado por el resto de la Junta Militar: asi fue como el mundo vio el rostro del dictador chileno, cuyo regimen dejo mas de 40.000 victimas, contando a mas de 3.200 ejecutados, 1.159 detenidos desaparecidos y decenas de miles de prisioneros politicos y torturados.

