Mies van der Rohe decia que “cuando a un collar de perlas le falta una, es mejor sustituirla por una esmeralda autentica que por una perla falsa”. Una frase que le gusta utilizar a Luis Cercos, jefe de proyectos de la Biblioteca del Pompidou, para definir el emblematico edificio en el que trabaja: “Dentro de la ciudad de Paris, que siempre nos deslumbra, hay edificios como la Torre de Montparnasse, la Torre Eiffel o el Pompidou que son autenticas esmeraldas”, explica.
El Centro Pompidou de Paris es algo mas que el museo de arte contemporaneo mas importante de Europa. Forma parte de esa otra postal arquitectonica de la capital francesa, menos haussmaniana y mas futurista, que despierta pasion y rechazo a partes iguales. Un diseño industrial proyectado por los arquitectos Renzo Piano y Richard Rogers con tuberias, escaleras mecanicas y elementos estructurales al descubierto, que esconden una de las bibliotecas mas importantes de Francia: la Biblioteca Publica de la Informacion.
Cuando llegue a Francia, venia a trabajar al centro Pompidou para conectarme a internet, como lo hacen hoy miles de usuarios
Esta biblioteca ocupa una gran parte de los primeros tres pisos del edificio Pompidou, y ya en 1977 fue pensada como un espacio diafano, abierto y moderno, que invita al usuario a explorar libremente: “El objetivo fue crear una biblioteca universitaria para los que no son universitarios. (…) Hay personas que se sienten intimidadas cuando entran en una biblioteca o en un museo. Si tu eres de esas personas, este espacio esta a tu disposicion. Sin ningun tipo de intermediario”, explica Cercos, mientras nos muestra los rincones de este historico edificio, donde todo tiene un motivo de ser.
El centro de arte Pompidou, proyectado por Renzo Piano y Richard Rogers, cerrara sus puertas por remodelacion hasta 2027. / FRANCOIS GUILLOT
En su exterior, su incomprendido diseño para muchos, busca hacer del Pompidou un espacio en constante evolucion. El edificio se puede desmontar facilmente o ampliar, como si de un “lego” se tratase. En su interior, cada forma, cada objeto y cada color tienen un significado, por ejemplo; los tubos azules son por donde circula el aire, por los amarillos el circuito electrico, por los verdes son por donde va el agua que abastece baños y canaletas, y los rojos presentes en las escaleras, son la circulacion de la sangre de las personas que caminan por ellas, y que son a dia de hoy, “el motivo de la razon de ser del edificio”.
Cada 25 años, el edificio debe cerrar para evolucionar. Asi lo estipulan los estatutos marcados por su creador
“El Pompidou tiene que cambiar al ritmo de la sociedad”, explica Luis. Es por eso, que el proximo año cerrara sus puertas hasta 2030, para someterse a un proceso de mantenimiento y renovacion, dirigido por la mexicana Frida Escobedo. Cada 25 años, el edificio debe cerrar para evolucionar y adaptarse a las necesidades de la sociedad francesa. Asi lo estipulan los estatutos marcados por su creador, Georges Pompidou, porque la magia del centro es esa; un engranaje que une la Francia del pasado con la del futuro.
Francia ya se prepara para lo que sera su gran mudanza: parte de las colecciones, unas 140.000 obras, se albergaran en el Grand Palais. Luis se encargara del traspaso de la Biblioteca Publica de la Informacion al barrio de Bercy, que no es poco: “Es una biblioteca peculiar, no es patrimonial, es decir, cuenta con una coleccion de 400.000 volumenes. Aunque, en su proxima remodelacion, la coleccion se reducira un 10% para mantener el concepto de innovacion de la biblioteca, con obras de absoluta actualidad”. En ese adios estaran los CD’s y decenas de guias de viaje obsoletas, que ya no volveran a las estanterias del centro renovado.
Ciudadanos de Paris pasean por las inmediaciones del centro Georges Pompidou. / Sarah Meyssonnier
Un español a la cabeza de la Biblioteca del Pompidou
A Luis Cercos le apasiona su trabajo, pero tiene una especial fijacion por este edificio con el que comparte una historia muy personal. “Cuando llegue a Francia, venia a trabajar al centro Pompidou para conectarme a internet, como lo hacen hoy miles de usuarios”, explica.
El Pompidou es uno de esos espacios que son de todos pero no son de nadie, como las iglesias
La biblioteca se convirtio en su nueva oficina, pero tambien en su salvacion. Cercos llego al pais sin saber frances a la perfeccion, convirtiendose en una desventaja que le cerro practicamente todas las puertas, menos la del Centro Pompidou. La filosofia del edificio basada en la universalidad y el ansia de la directiva de crecer internacionalmente, encajaban perfectamente con el curriculum de Luis, y su vision de hacer del centro un lugar aun mas moderno e inclusivo. Tras varias pruebas, lo aceptaron y desde 2021, es el jefe de proyectos de la Biblioteca del Pompidou, pero tambien, el primer español en ocupar ese cargo.
“Aqui hay gente que ha cambiado su vida. Un grupo de jovenes migrantes, sin padres, que venian diariamente a la biblioteca llamaron la atencion de unos trabajadores, y se planteo la idea de formarlos de manera gratuita. Desde entonces, reciben clases en el atelier de la biblioteca”, cuenta Cercos, e insiste en que el edificio esta cargado de una gran armonia y una “energia positiva de mucha gente trabajando con el proposito de avanzar”. El BPI no solo aspira a democratizar la cultura, tambien cuenta con salas donde se imparten cursos gratuitos o una habitacion donde una vez a la semana, cualquier ciudadano puede ir a hablar con un psicologo. “Es como esos espacios que son de todos, pero no son de nadie, como las iglesias”, señala Cercos. Sus fundadores se basaron en el concepto enciclopedista para crear el Pompidou, en el que la unica manera de liberar al pueblo es mediante el acceso a la cultura sin ningun tipo de barreras.
Cercos en los pasillos de la biblioteca, con una coleccion viva, en constante revision. / EPC
La importancia de proteger el “patrimonio util”
Las paredes del Pompidou esconden una gran leccion: proteger el “patrimonio util”. “No podemos mantenernos esclavos de edificios solo por su antigüedad”, opina Cercos. Por eso, la idea de este edificio no se concibe de otra manera que en constante evolucion, como su biblioteca, donde trabajan mas de 200 personas revisando minuciosamente su catalogo. No se aceptan donaciones, y para que un libro este en sus historicas estanterias debe pasar un importante filtro humano, ademas de ser “desacralizado”. La mayoria de libros tienen fecha de caducidad y una vez dejan de ser de actualidad se donan a bibliotecas mas pequeñas o a escuelas.
La biblioteca del Pompidou es un refugio para curiosos. Un rincon en medio de la voragine parisina para descubrir e imaginar, en el que cada visitante deja su propia huella. Porque la magia del Centro Pompidou no reside en sus colecciones, sino en su manera de mirar el mundo.