Las directrices de Frontex que fomentan las torturas, la esclavitud y el trafico de migrantes en Libia : Internacional de
En lo que va de año, mas de 15.000 personas migrantes han sido interceptadas en el Mediterraneo central y devueltas a Libia por los llamados guardacostas de este estado fallido, en constante guerra civil desde 2011. Los numeros son inferiores a los de 2022, cuando la guardia costera libia freno y devolvio a 24.700 personas. En 2021, los retornos superaron los 32.400 migrantes, segun datos de la Organizacion Internacional para las Migraciones (OIM).
Este descenso paulatino se debe, entre otros factores, a que Tunez a sustituido este año a Libia como principal puerto de la salida de embarcaciones con migrantes hacia Europa. Las llegadas irregulares de migrantes, sobre todo a Italia, lejos de reducirse, han repuntado con fuerza, superando las 153.000 en lo que va de año, frente a las 105.000 que desembarcaron en 2022. Entre las razones que explican este cambio estan las inhumanas condiciones a las que las personas migrantes son sometidas en Libia y la dificultad para cruzar el Mediterraneo sin que los guardacostas libios frustren el intento.
La politica migratoria de la UE ha pasado en los ultimos años por financiar, equipar y formar a los llamados guardacostas libios –y de otros paises de transito– para que intercepten el mayor numero de embarcaciones posibles antes de que sean rescatadas por las ONG o los equipos de rescate de paises europeos. No parecen importar las reiteradas pruebas sobre torturas, venta como esclavos, violencia sexual, extorsion y ejecuciones sumarias de migrantes en los centros de detencion de Libia. Alli son retenidos, incluidos mujeres y niños, por diferentes grupos armados, a menudo, los mismos que los guardacostas y con claros vinculos con las redes de trafico de personas.
‘Frontex y el barco pirata’
Mientras el Consejo Europeo encara la recta final del pacto migratorio de la UE, que apuesta aun mas por esta politica de externalizacion de fronteras, una investigacion de varios medios internacionales, en colaboracion con Ligthouse Reports, va mas alla al probar la coordinacion de Frontex –la agencia europea de control de fronteras– y de Malta con un grupo armado libio para interceptar y devolver migrantes a Libia, donde vuelven a sufrir esta espiral de violencia.
La investigacion, titulada Frontex y el barco pirata, cuenta con informacion confidencial y conversaciones de radio a las que han accedido. Frontex y el Gobierno de Malta, revela este trabajo, comparten sistematicamente la ubicacion de pateras con la milicia libia Tareq Bin Zeyad (TBZ). Este grupo armado esta liderado por Saddam Jafter, hijo del general y señor de la guerra libio Jalifa Hafter, enfrentado al Gobierno paralelo de Tripoli (reconocido por la ONU y Turquia). TBZ esta considerado un grupo armado peligroso, implicado en crimenes de guerra, vinculado al grupo paramilitar ruso Wagner, al contrabando y envuelto en las expulsiones al desierto de Niger de migrantes en Libia.
“Encontramos informes confidenciales que muestran que los estados de la UE son conscientes de la naturaleza ilicita de muchas de las actividades de TBZ, incluida la trata de personas. En un informe de la UE se revelo que la milicia cuenta con el apoyo del grupo militar privado ruso PCM-Wagner”, dice la investigacion.
Esta milicia opera en el Mediterraneo desde mayo con un barco tambien llamado TBZ. Segun esta investigacion, el buque ha bloqueado en el mar y devuelto a Libia a mas de 1.000 migrantes. El equipo coordinado por Lighthouse Reports analizo varias de estas operaciones de rescate, en las que Frontex solo alerto al buque TBZ o las autoridades libias en Tripoli de la ubicacion de las barcas, que despues son abordadas por esta milicia. A pesar de que buques mercantes o barcos de rescate de las ONG estan mas cerca de las pateras que la milicia Libia, ni Frontex ni Malta ni, en ocasiones, Italia les piden que se acerquen a los migrantes en peligro.
Estas practicas ya han sido denunciadas por varias ONG de rescates de migrantes en el Mediterraneo central, aunque las pruebas de Lighthouse Reports son las mas solidas presentadas hasta la fecha.
“Vas a morir aqui”
El equipo de medios tambien pudo entrevistar a siete supervivientes de estas embarcaciones interceptadas por TBZ. Todos relataron torturas, trabajos forzados y pago de rescates durante su regreso a Libia y despues, cuando eran encerrados en “grandes prisiones” y golpeados “con palos y barras de hierro”. “Lo que nos hizo este grupo no esta permitido, fue esclavitud. Nos vendieron a empresarios para que trabajaramos gratis para ellos”, relata uno de los migrantes interceptados por TBZ el pasado julio.
Los relatos son similares a los recogidos por el personal de Medicos Sin Fronteras (MSF), que ha prestado atencion sanitaria basica desde 2016 en varios centros de detencion de migrantes en la region libia de Tripoli, donde operan otras milicias y guardacostas financiados por la UE.
La ONG publico esta semana un informe titulado Vas a morir aqui, en el que documenta abusos, malos tratos y violencia sexual contra migrantes en dos centros de detencion entre enero y agosto de 2023. “Seguimos horrorizados por lo que vimos en los centros de detencion de Abu Salim y Ain Zara”, asura Federica Franco, coordinadora general de MSF en Libia. “La gente estaba totalmente deshumanizada, expuesta cada dia a condiciones y tratos crueles y degradantes”, añade.
En el centro de detencion de Abu Salim, destinado a mujeres y niños, los testimonios hablan de “cacheos sin ropa, registros corporales intimos, palizas, agresiones sexuales y violaciones” por parte de guardias y de hombres, a menudo armados, que fueron traidos desde fuera del centro de detencion.
“Esa noche, la guardia me dijo que, si mantenia relaciones sexuales con un hombre, podria salir. Empece a gritar. Me golpeo con un tubo y me llevaron de nuevo con las otras mujeres. Alli me dijo: vas a morir aqui”, aseguro una mujer retenida en Abu Salim.
“En esta prision, los hombres vienen durante la noche para abusar sexualmente de las mujeres y algunas de ellas aceptan tener relaciones sexuales, con la esperanza de que eso facilite su liberacion. A mi no vinieron a llevarme por la noche porque estaba muy enferma cuando estuve alli. No nos dejan tener telefonos para que no grabemos lo que nos hacen. Nos pegan con palos. Cuando llegue, me entere de que dos mujeres habian muerto debido a su pesimo estado de salud. Y una se habia suicidado cortandose las venas”, continua el relato.
Entre enero y julio, MSF documento al menos 71 incidentes violentos por los que sus medicos trataron fracturas oseas, heridas en brazos y piernas, ojos morados y problemas de vision. La ONG obtuvo informacion sobre al menos menos cinco muertes en el centro de detencion de Ain Zara como consecuencia de la violencia o de la falta de acceso a atencion medica vital. Ademas denuncia 62 incidentes de interferencia en la asistencia medica de MSF, como violaciones de la confidencialidad medica o la confiscacion de articulos de primera necesidad.
Tambien exponen la escasez de agua y comida en los centros, el uso de pañales improvisados con bolsas de plastico para los bebes o de mantas y camisetas a modo de compresas y tampones.
MSF decidio interrumpir su actividad medica en la region de Tripoli debido a los constantes problemas de acceso a estos centros.

