La multinacional Solvay busca lavar su imagen en España con la ayuda de la UE tras un largo historial de contaminacion – Pitirre
Ante un panorama donde los conflictos belicos, diplomaticos y, en general, politicos, impactan de manera frontal con el suministro de recursos, la soberania energetica se ha convertido en un asunto de estado. En el caso europeo, esta cuestion adquiere un nivel agregado, ya que concierne al conjunto de los Veintisiete. En este contexto, Bruselas impulsa una serie de proyectos que cumplan una doble funcion: suministrar las materias primas y la infraestructura energetica que, segun la UE, necesita para reducir su dependencia de Rusia, China y otras potencias extranjeras. Sin embargo, estas iniciativas salen adelante al tiempo que las mismas compañias acumulan algunos de los casos de contaminacion sin resolver mas persistentes del continente.
Uno de los casos que se enmarca en este contexto es el de Solvay, una compañia quimica multinacional de origen belga y que opera en diferentes puntos de Europa. Sus proyectos en España, Francia y en Italia son ahora fundamentales para la politica industrial estrategica de la UE, pero todavia debe hacerse cargo del impacto ambiental que ha generado hasta ahora. Asi lo ha analizado una investigacion periodistica internacional financiada por el Journalismfund Europe y de la que Publico ha formado parte.
Una planta de biomasa y quema de carbon
La empresa tiene su sede social española en Torrelavega, una localidad de Cantabria y se dedica a la produccion de carbonato y bicarbonato sodicos. El carbonato sodico es un recurso empleado para la fabricacion de vidrio, paneles solares. Tambien es utilizado en baterias de vehiculos electricos y detergentes. Por su parte, el bicarbonato tiene diversas aplicaciones, como alimentos, piensos, cosmeticos o productos farmaceuticos.
La fabricacion de estos quimicos todavia se lleva a cabo mediante la quema de carbon. Se trata de la fuente de energia que mas emisiones de CO2 provoca y uno de los principales causantes de la crisis climatica. En este contexto, uno de los grandes proyectos de Solvay en España es su futura planta de cogeneracion a partir de biomasa. Esta fue anunciada en marzo de 2025 y su objetivo, segun defiende la compañia, es «reducir casi la mitad de las emisiones de CO2 para 2027».
«Con mas de 116 años operando en España, estamos orgullosos de la transicion de la planta a una nueva etapa, marcando un capitulo importante en su historia. Este hito supone un paso de gigante en la reduccion de nuestra huella de carbono y en el suministro de productos mas sostenibles a nuestros clientes”, declaro durante el anuncio del proyecto Etienne Galan, presidente de Solvay para el negocio del Carbonato Sodico y Derivados. «Nuestro ambicioso plan para Torrelavega incluye ofrecer a nuestros clientes en España carbonato y bicarbonato sodico con la huella de carbono mas baja del mercado. Este proyecto reafirma nuestro compromiso con la produccion local sostenible y competitiva, asegurando la viabilidad y el exito a largo plazo».
Un proyecto «estrategico» con 30 millones de euros
La planta de biomasa ha recibido una ayuda para proyectos de actuacion integral para la descarbonizacion de la industria manufacturera. Esta se enmarca dentro de los Proyectos Estrategicos para la Recuperacion y Transformacion Economica (PERTE) de descarbonizacion industrial. Es el Ministerio de Industria quien se encarga de gestionar los PERTE, que a su vez se enmarcan en el Plan de Recuperacion, Transformacion y Resiliencia, financiado por la Union Europea. En total, la subvencion asciende a 30 millones de euros.
La construccion de la planta para Solvay corre a cargo de ENSO, una compañia dedicada a la descarbonizacion industrial por medio de la bioenergia. En su pagina web defienden «una transicion energetica que no solo sea eficiente, sino tambien justa, medible y replicable». Segun explican, la descarbonizacion del complejo industrial de la empresa quimica en Torrelavega consistira en dos estrategias. Por un lado, el autoconsumo de energia cogenerado por la planta de biomasa. Por el otro, un aumento de la eficiencia energetica que se buscara implementando un nuevo variador de frecuencia –un dispositivo que regula la velocidad de la corriente electrica–.
«Nuestros esfuerzos de colaboracion con Solvay durante los ultimos meses han culminado en la aprobacion con exito de un proyecto de gran envergadura», expreso durante el anuncio del proyecto en marzo de 2025 la presidenta de Cantabria, Maria Jose Saenz de Buruaga, del Partido Popular. En su intervencion, tambien recordo que la planta de biomasa habia sido declarada como «iniciativa estrategica». Esta categoria, añadio entonces, permite «el acceso a la financiacion a traves de los Certificados de Ahorro de Energia (CAE)».
El Gobierno regional declaro el «caracter estrategico» del proyecto en enero de 2025. «Estamos hablando de una decision, la de hacer el informe para reconocer el caracter estrategico del proyecto de cogeneracion de biomasa de Solvay, necesaria y urgente porque va a dotar a Cantabria de la cogeneracion mas grande de España, logrando reducir el 60% del consumo de carbon y las emisiones de dioxido de carbono en 326 millones de toneladas al año», afirmo entonces el consejero de Industria, Empleo, Innovacion y Comercio, Eduardo Arasti. Este medio ha tratado de contactar con el Ejecutivo cantabro, pero no ha obtenido respuesta.
La biomasa… ¿una falsa solucion?
«El proyecto de biomasa tiene por objeto reducir de forma significativa las emisiones de CO₂ de la central, sustituyendo la mayor parte del carbon que se utiliza actualmente en la central de Torrelavega», declaran a Publico fuentes de Solvay. La biomasa plantea diversos problemas en lo que respecta a la transicion energetica. Mario Rodriguez, director de la Fundacion para la Ecologia y el Desarrollo (ECODES), recuerda en declaraciones a este medio que esta fuente requiere tambien de combustion, por lo que provoca emisiones de CO2.
En la misma linea se expresa Alfonso Fernandez-Manso, profesor del Grupo de investigacion en Ecologia Aplicada (GEAT) de la Universidad de Leon. «Conviene recordar que la combustion de biomasa no es inocua«, indica en un articulo que publico para el blog del Grupo de Energia, Economia y dinamica de Sistemas (GEEDS) de la Universidad de Valladolid. Subraya que no solo emite CO2, sino tambien «particulas en suspension, incluidas PM10 y PM2,5, asi como compuestos organicos volatiles, todos ellos con efectos relevantes sobre la calidad del aire y la salud publica».
Por este motivo, aduce que la «neutralidad de carbono» de esta energia es «cientificamente cuestionable«. «La tala y la quema inmediata de masa forestal liberan carbono a la atmosfera en un plazo muy corto, mientras que su eventual recaptura por el monte requiere decadas y depende, ademas, de que esa regeneracion se produzca realmente y en condiciones equivalentes», añade.
Para el director de ECODES, la medida poco tiene que ver con una intencion por parte de la empresa quimica de cambiar su imagen hacia una mas verde. «Es dificil que Solvay tenga una imagen positiva desde el punto de vista ambiental«, expresa, en referencia a la trayectoria historica del grupo en este asunto. En su lugar, se trataria de «una cuestion practica» para cumplir con las exigencias normativas de la Union Europea.
«La fabrica de Solvay sigue quemando todavia carbon, ni siquiera gas», insiste el experto. Ante esta situacion, considera que la planta de biomasa «puede tener sentido como sistema de transicion». No obstante, pone de relieve que, si se quiere llegar a una verdadera neutralidad de carbono, «la biomasa no debe parar esa transicion». Fuentes de la compañia afirman que «la proteccion de las personas, las comunidades y el medioambiente es una prioridad para Solvay, y seguimos comprometidos con llevar a cabo nuestras actividades de forma responsable y cumpliendo con la normativa vigente».
Sobre el impacto ecologico de la planta
Por otro lado, la construccion de la planta tendra ya de por si repercusiones sobre el medio fisico. De acuerdo con la Declaracion de Impacto Ambiental (DIA), «la instalacion se encuentra a pocos kilometros del Lugar de Interes Geologico (LIG) denominado ‘Yacimiento de Zn-Pb de Reocin’». Se trata de una mina que estuvo en funcionamiento de 1856 a 2003 y que llego a ser el mayor yacimiento de zinc en Europa. Asimismo, la DIA expone que «la eliminacion y alteracion del suelo aumentara el riesgo de erosion, pudiendo producirse tambien impactos sobre este factor por posibles derrames accidentales de aceites, combustibles, residuos u otros elementos que alteren su calidad«.
El mismo documento reconoce que «los impactos sobre el aire, los factores climaticos y el cambio climatico» pueden tener lugar debido a «las emisiones de polvo y particulas solidas suspendidas por las operaciones de la Planta, descarga del material y transito de camiones y maquinaria, emisiones atmosfericas», asi como a las «emisiones acusticas». En la misma linea, señala «impactos sobre la vegetacion, flora y fauna«, los cuales pueden ocasionarse a raiz de «la perdida o degradacion de los habitats y, por las perturbaciones (ruidos y presencia humana) que pueden provocar el desplazamiento de la fauna».
El paisaje es otro de los elementos analizados por la DIA. A este respecto, apunta que el mayor impacto se debera a «una mayor construccion de elementos dentro del complejo fabril de Solvay –chimenea y otros-, la cercania a la ria, a las vias de comunicacion y, a las viviendas». No obstante, el documento recuerda que se trata ya de un emplazamiento «muy antropizado» debido a que lleva siendo «industrialmente intervenido desde 1908».
Bernardo Garcia, portavoz cantabro de Ecologistas en Accion y que ha seguido muy de cerca a la compañia quimica desde hace años, sospecha igualmente de las intenciones de Solvay y recalca en conversacion con Publico que seguira teniendo un importante impacto ambiental. «La quema de cualquier combustible, sea biomasa o no, siempre tiene emisiones«, expresa. «Y tambien tendra impactos en cuanto a la calidad del aire», reitera. El activista insiste ademas en que la descarbonizacion tampoco sera completa y que los avances de la empresa para adaptarse a las exigencias de la crisis climatica son tardias e insuficientes.
Controversias laborales por el ERE en Barreda
No es esta la unica polemica en la que Solvay se ha visto recientemente involucrada. La empresa anuncio este año un ERE en su fabrica de Barreda, en el municipio cantabro de Torrelavega. Las negociaciones con el comite de empresa culminaron el 6 de abril, con un acuerdo que redujo el numero inicial de 77 despidos planteado por la compañia a 45. Julio Ibañez, de UGT-FICA –el sindicato mayoritario en el comite– declara a este medio su disconformidad con la medida. «Creemos que habia otras opciones», señala, como ajustes de plantilla o rebajas de capacidad.
Segun explica Ibañez, el ERE ha sido justificado por «circunstancias economicas del mercado» y «causas productivas y organizativas». Sobre la planta de biomasa, remarca que la reduccion de emisiones de CO2 «es la unica forma de que la fabrica pueda seguir funcionando». Sin embargo, el sindicalista teme que la puesta en marcha de la planta de biomasa sirva como excusa para nuevos reajustes en la plantilla. «Es probable que debamos afrontar otro ajuste», apunta. Sobre esta cuestion, desde el comite defienden «que la transicion energetica se haga de forma justa y no se deje a nadie atras».
La mancha en la playa de Usgo, sin resolver
La planta de biomasa tiene prevista su puesta en marcha en el 2027 como parte de una transicion energetica que la empresa debe llevar a cabo hacia formas mas limpias. Y es que Solvay arrastra un historial de contaminacion ambiental del que todavia debe hacerse cargo. Ejemplo de ello es la playa de Usgo, donde la compañia lanza sus vertidos a traves de un emisario. La consecuente polucion del litoral ha sido una causa de que Ecologistas en Accion haya incluido este punto geografico como hotspot de la contaminacion en su informe anual Banderas negras.
La ultima edicion de este estudio, publicado en junio de 2026, repite por tercer año consecutivo la bandera negra en la playa de Usgo, categoria que tambien repitio en 2020 y 2021. De acuerdo con el informe mas reciente, Solvay vierte en el litoral cantabro «residuos quimicos generados como subproductos de sus procesos industriales, fundamentalmente lodos de cloruro calcico, cloruro de sodio, hidroxido de calcio, metales pesados y amoniaco«. En la edicion de 2024, la organizacion advertia de que los efectos de estos vertidos se notan hacia «unos 12 km de litoral costero, incluyendo la ZEPA [zona de especial proteccion para las aves] Islas Cabreras, el Parque Natural de las Dunas de Liencres y adentrandose en el mar varios kilometros».
El informe mas reciente recalca que se trata de «un grave problema historico por la gravisima afeccion que ocasiona en el medio». Como consecuencia de estos vertidos, estiman que se produce «un gran incremento de la turbidez de las aguas, la reduccion drastica de la radiacion solar, una modificacion muy significativa de la tasa de sedimentacion, el aumento de temperatura y subidas y bajadas subitas del pH«. A raiz de ello, pronostican que «esto va a causar una drastica reduccion de los organismos fotosinteticos que son base de la cadena alimenticia».
En relacion con las circunstancias ecologicas a las que se ve expuesto el enclave, Solvay solicito en 2014 llevar a cabo un dragado. Este consistia en trabajos de limpieza «retirando las arenas que se acumulan en la propia salida«. Los diferentes informes de Ecologistas en Accion revelan que la situacion de los vertidos sigue sin resolver. Fuentes de la compañia quimica declaran que «la planta de Torrelavega opera de conformidad con su permiso medioambiental y la normativa aplicable. Como parte del proceso de produccion de carbonato sodico, Solvay utiliza materias primas naturales, entre ellas la piedra caliza y la sal. El material a base de piedra caliza que queda tras el ciclo de produccion se vierte a traves de un emisario submarino autorizado, de acuerdo con los requisitos del permiso«.
La empresa añade que «el vertido se supervisa de forma continua y es inspeccionado periodicamente por las autoridades competentes para garantizar el cumplimiento de los limites establecidos en el permiso«. En este sentido, «Solvay mantiene su compromiso con unas operaciones responsables y con el cumplimiento de todas nuestras obligaciones medioambientales», alega. De manera mas general, justifica que «sigue trabajando para reducir la huella medioambiental de su produccion de carbonato sodico, entre otras cosas mediante el desarrollo de su proces, diseñado para reducir las emisiones de CO2, asi como el consumo de agua, salmuera y piedra caliza, y para reducir los residuos de piedra caliza. Tras el exito de las pruebas piloto, Solvay tiene previsto implementar progresivamente esta tecnologia».
La dinamica descrita en la planta de Torrelavega se hace extensible a otros territorios europeos, como serian el caso del proyecto Alpha en Rosignano Solvay –una localidad de la Toscana, en Italia, que lleva el nombre de la compañia– o en La Rochelle, en Francia. La investigacion internacional incluye tambien un estudio pormenorizado del caso italiano, sus fuentes de financiacion y su declaracion de caracter estrategico. Se trata de una categoria que permite simplificar y acelerar los tramites burocraticos para desarrollar diferentes iniciativas empresariales. Estos casos seran desarrollados proximamente dentro del mismo marco de la investigacion.
Esta investigacion ha sido apoyada por Journalismfund Europe.