“No hemos tenido paz”: familia de victimas repudia excarcelacion de convicto por la masacre de Trujillo Alto de 1989 : Noticias de Puerto Rico
Para la familia de Haydee Maymi Rodriguez y sus dos hijos, asesinados cruelmente, en 1989, el tiempo no ha pasado. En cada instante de vida, esta presente el desconsuelo por lo que les fue arrebatado y el anhelo de lo que pudo ser; Eduardo, de cinco años, soñaba con ser lanzador de Grandes Ligas, y Melissa, de tres, queria ser bailarina.
Ahora, a 34 años de la llamada masacre de Trujillo Alto, les toca vivir una vez mas todo lo sucedido, luego de que el juez senior de distrito federal Francisco Besosa ordeno, el viernes, la excarcelacion de Antonio Ramos Cruz, uno de los dos convictos por el crimen.
“Es un balde de agua fria porque, aunque no lo quieras, tu vuelves a revivir todo lo que has pasado, todo lo perdido”, lamento Nilsa Maymi, hermana de la victima. “Mi hermana y yo eramos bien unidas y la extraño todos los dias de mi vida… igual a mis sobrinos. Y mas en momentos bien importantes en mi vida, como fue el dia en que me case, el dia que fui madre por primera vez”.
A Nilsa, al igual que a Eduardo Morales, esposo de la victima, les cuesta contener el llanto al hablar de Haydee y sus dos niños. Doña Haydee Rodriguez luce mas compuesta, pero eso no significa que sufre menos por la perdida de su hija y sus dos nietos, que ahora le acompañan en un album de fotografias, algunas de ellas desvanecidas por el paso del tiempo.
“No hemos tenido paz. (…) Lo que pienso es que la vida de mis nietos se quedo en un tintero. Ese futuro de ellos quedo dentro del tintero, nunca llego a salir de ahi. Esa es la realidad, por culpa de esos que les quitaron la vida. Y ese juez (Besosa) debe de rectificar veinte millones de veces por lo que ha hecho”, señalo Rodriguez.
El cuerpo de Haydee fue hallado en la bañera de su residencia, en Trujillo Alto, y los cuerpos de Eduardo y Melissa fueron encontrados en la nevera y el congelador, respectivamente. Los cadaveres presentaban puñaladas. Meses luego del crimen, la Policia centro su investigacion en Ramos Cruz –quien era vecino de la victima– y Juan Carlos Melendez Serrano.
Los convictos –sentenciados a 297 años de carcel en 1992– se han sostenido en su inocencia en todo momento. En 2020, Ramos Cruz presento ante el Tribunal Federal para el Distrito de Puerto Rico un caso de habeas corpus, un recurso que permite investigar si una persona esta privada ilegalmente de su libertad.

