La denuncia de genocidio contra Israel: ¿puede el Tribunal Internacional de La Haya detener la guerra en Gaza? : Internacional de
La destruccion israeli y su matanza en Gaza tienen una cita con la justicia. Este jueves y viernes se celebran en La Haya las primeras audiencias de la denuncia por genocidio presentada por Sudafrica contra Israel ante el Tribunal Internacional de Justicia (TIJ), el principal organo judicial de Naciones Unidas. Un proceso que comienza tres meses despues de que el Estado judio iniciara su asalto militar sobre la Franja como respuesta al ataque de Hamas en su territorio. En esta primera fase no se decidira si Israel esta cometiendo un genocidio en Gaza, sino la suerte de una serie de medidas cautelares e inmediatas reclamadas por Sudafrica para proteger a los palestinos del enclave.
La mas importante pide al tribunal que ordene a Israel detener “de forma inmediata” su ofensiva sobre la Franja para prevenir el riesgo de genocidio. Un posible desenlace que no podra imponer con medidas coercitivas, pero que podria acarrear serias repercusiones para el Estado judio, que niega todas las acusaciones.
La acusacion por genocidio de Sudafrica
La denuncia acusa a Israel de vulnerar sus obligaciones ante la Convencion sobre el Genocidio de 1948, creada precisamente para evitar que se repitieran las atrocidades perpetradas por los nazis contra el pueblo judio. En sus 84 paginas expone que las acciones israelies en Gaza tienen caracter genocida porque “buscan la destruccion substancial de los palestinos como grupo nacional, racial y etnico”. Una tesis que fundamenta recurriendo al asesinato masivo de palestinos, particularmente niños; la destruccion del grueso de las viviendas de la Franja; el desplazamiento forzoso de casi toda su poblacion; el bloqueo de alimentos, agua o medicinas que, entre otras cosas, esta provocando un escenario de hambruna; o la imposicion de “medidas para prevenir el nacimiento de palestinos” mediante el “asalto incesante” contra el sistema sanitario de Gaza.
Un cumulo de factores que “estan creando unas condiciones de vida calculadas para su destruccion fisica como pueblo“. Para poder demostrar el delito es importante probar la intencionalidad y, en ese sentido, la demanda alude al aluvion de declaraciones de la cupula politica israeli, incluido su presidente o su primer ministro, incitando al genocidio, un hecho profusamente documentado.

El Estado judio niega la acusacion de genocidio y sigue presentando su ofensiva como un acto en legitima defensa ante los crimenes de Hamas del 7 de octubre. Su Ministerio de Exteriores ha descrito la denuncia como un “libelo de sangre” y una “explotacion despreciable” del tribunal, lo que equivale a acusar a Sudafrica de antisemitismo. Dicho eso, Israel se ha tomado el caso en serio y ha optado por comparecer en La Haya, una novedad para un Estado que tiende a ignorar las resoluciones de la ONU en su contra y las acusaciones de crimenes de guerra.
En su defensa se espera que Israel argumente que ha tratado de minimizar los daños sobre la poblacion civil y responsabilice a Hamas de la devastacion acusando a su milicia de haber usado a la ciudadania como “escudos humanos“. En cualquier caso, Tel Aviv no las tiene todas consigo porque su cancilleria ha pedido a sus embajadores que presionen a los lideres politicos de los paises donde sirven para que rechacen publicamente “las alegaciones escandalosas, absurdas e infundadas contra Israel”, segun un cable diplomatico publicado por el portal estadounidense Axios.
Jueces y abogados de las partes

El tribunal esta formado por 15 jueces elegidos para un mandato de nueve años por la Asamblea y el Consejo de Seguridad de la ONU. Su procedencia abarca todos los continentes, desde India y Somalia a Francia, Australia o Brasil. Todos ellos deberian actuar de forma imparcial sin responder a las posiciones de sus Estados, aunque cuando el TIJ ordeno que Rusia cesara su ofensiva en Ucrania tanto el magistrado ruso como el chino votaron en contra. La presidenta del tribunal es la estadounidense, Joan Donoghue, y el numero dos, el ruso Kirill Gevorgian.
Las partes en litigio pueden nombrar un juez para sumarse al panel de magistrados. Israel ha escogido a su juez estrella, el expresidente del Supremo y superviviente del Holocausto, Aharon Barak, mientras Sudafrica ha optado por Dikgang Moseneke, quien fuera la segunda maxima autoridad judicial del pais.
Respecto a sus equipos de letrados, la defensa israeli estara comandada por el abogado britanico Malcolm Shaw, mientras John Dugard, un prestigioso profesor de Derecho Internacional sudafricano, buen conocedor del conflicto, liderara la acusacion.
Medidas cautelares y plazos

Dada la gravedad de la situacion en Gaza, las medidas cautelares se antojan mas importantes en estos momentos que el propio veredicto final. Para llegar hasta alli, el tribunal debe decidir primero si tiene competencias (jurisdiccion) para ocuparse del caso y, a continuacion, si existe un riesgo de un daño irreparable en la Franja o una situacion de urgencia. De cumplirse ambos criterios, ordenara el cese de las hostilidades en Gaza, una obligacion legal para Israel.
Los precedentes en otros litigios similares ante el TIJ ofrecen pistas sobre cuanto tiempo podria tardar en pronunciarse. En la demanda de Ucrania contra Rusia de 2022, el tribunal ordeno a Moscu el cese de su invasion unas dos semanas despues de las vistas iniciales. En la de Gambia contra Myanmar, tardo poco mas de un mes en fallar, ordenando al pais asiatico que adoptara medidas para prevenir el genocidio de los musulmanes rohinya.
Mucho mas tiempo tardaria en conocerse si Israel esta cometiendo un genocidio en Gaza. Tanto los precedentes como los expertos, sugieren que pasaran años antes de que se conozca el veredicto final.
¿Que pasara si Israel ignora la orden cautelar para detener su ofensiva?

Noticias relacionadas
El TIJ no tiene autoridad para imponer su decision con medidas coercitivas. Otros Estados, como Rusia, han ignorado sus medidas cautelares. Pero eso no significa que no vaya a ser un problema para Israel. Segun los expertos, Sudafrica podria acudir al Consejo de Seguridad, donde previsiblemente EEUU vetara su intento de forzar la implementacion de la orden. (Washington ya ha dicho que la demanda “no tiene base” y es “contraproducente”).
Pero si fracasa alli, podria acudir a la Asamblea General, que entre otras cosas podria expulsar a Israel del organigrama de la ONU, como hizo con la Sudafrica del apartheid. No solo eso, si el Estado judio ignora la orden del tribunal internacional podria abrir la puerta a que diferentes paises opten por aplicar sanciones y otras medidas punitivas contra Israel, que podria quedar ante parte del mundo como un Estado paria.
