asi es la primera batalla contra los centros de datos en España – Pitirre
Luis Garcia Valverde y Aurora Gomez celebraron la navidad de 2024 de un modo diferente. Lo hicieron repasando cientos de paginas de documentacion tecnica sobre el faraonico proyecto que Amazon esta levantando en Aragon. Una red de centros de datos que la multinacional aspira a convertir antes de 2030 en probablemente su mayor infraestructura fisica fuera de Estados Unidos.
Hasta 11 complejos, tras la ultima ampliacion anunciada en marzo, desplegados por la region, interconectados entre si y diseñados para hacer funcionar un cierto tipo de inteligencia artificial. Sobre todo, aplicaciones generadoras de texto, imagen y video que requieren enormes cantidades de energia y agua para funcionar. Y que al mismo tiempo son la gran apuesta de gigantes como Amazon para seguir aumentando unos beneficios anuales record.
Gomez y Valverde recuerdan aquellas semanas como un «infierno». El analisis de aquellos informes desemboco a la vuelta del paron navideño en varias alegaciones formales contra el complejo de Amazon Web Services (AWS), la filial de computacion de la firma estadounidense. Pero sobre todo planto la semilla de un proyecto mas ambicioso. Que con el tiempo ha cristalizado en el primer movimiento organizado en España contra los centros de datos de la era de la IA generativa.
Esta industria en expansion por todo el planeta ha encontrado en tierras aragonesas un verdadero filon. Los centros de AWS son solo los primeros de una larga lista de macrocomplejos que aspiran a brotar en la region y que tienen en el gobierno autonomico a su principal valedor. Otro gigante tecnologico como Microsoft ya tiene todos los permisos para levantar tres nuevos centros.
Tambien grandes nombres de los sectores inmobiliario, energetico y de la construccion se han sumado a esta fiebre promotora. Firmas españolas como ACS, Forestalia, el fondo Azora y la socimi Merlin Properties, y corporaciones globales como el fondo Blackstone, tienen aqui proyectos en diferentes fases de tramitacion.
Pero si el desembarco de grandes centros de datos, conocidos como hiperescalares, habia navegado hasta ahora en España en un clima social de cierta indiferencia, el panorama parece estar cambiando. El colectivo del que Gomez y Valverde forman parte junto a otros activistas e investigadores lleva meses plantando cara a esta industria tanto en la calle como en los tribunales.

En el marco del proyecto internacional Dirty Data coordinado por la organizacion periodistica Environmental Reporting Collective (ERC), Publico relata por primera vez desde dentro, a traves de informacion y testimonios ineditos, cual es su historia. Tambien detalles exclusivos de la demanda que este colectivo esta a punto de interponer ante el Gobierno de Aragon por la tramitacion expres del macroproyecto de Amazon.
La fuerza de la presion popular
En mayo las autoridades de Box Elder en el estado de Utah aprobaron el proyecto Stratos. Un complejo de servidores para la IA que ocupara un terreno equivalente a dos veces la isla de Manhattan y que segun diferentes estudios amenaza al Gran Lago Salado contiguo a este condado. Varios centenares de vecinos acudieron a la audiencia publica para tratar de frenar el proyecto.
Escenas similares llevan meses ocurriendo por todo EEUU. Aunque los vecinos de Box Elder no han conseguido por ahora su objetivo, grupos ciudadanos en diferentes rincones del pais ya han logrado paralizar proyectos multimillonarios. En respuesta a esta creciente oposicion una larga lista de gobiernos locales han aprobado legislaciones contrarias a la construccion de nuevos centros.
El guante lo han recogido Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, figuras del ala progresista del Partido Democrata, que en marzo propusieron una moratoria nacional a esta industria. Por el momento en España la conversacion, y el propio despliegue de esta industria, avanza varias pantallas por detras. Pero desde hace casi un año las cosas se estan moviendo en Zaragoza y sus alrededores.
En septiembre las calles de la capital aragonesa vieron como una columna de manifestantes marcharon hasta la plaza de San Pedro de Nolasco, en pleno Casco Antiguo. El recorrido escogido para la primera manifestacion contra los centros de datos en España no fue casual. La marcha partio del barrio de Torrero, donde se ubicara uno de los tres complejos de Microsoft, y concluyo frente al departamento de Medio Ambiente del Gobierno aragones.
«No esperabamos a tanta gente», relata mas de medio año despues Cristina Garcia, miembro de No es sequia, es saqueo, el colectivo que organizo la protesta. Este grupo se habia creado unos meses antes con el objetivo de cambiar una narrativa hasta entonces dominada, señala Garcia, por las propias empresas, el Ejecutivo autonomico y sus medios afines.
Desde entonces y a traves de sus redes sociales el grupo difunde la cara menos amable de estas infraestructuras, denunciando por ejemplo como el ejercito de Israel ha usado la nube de Microsoft y AWS en el genocidio de Gaza. O como estas mismas empresas dan soporte al ICE, punta de lanza de Trump en su cruzada antimigratoria, a traves de estos centros.

Su otro foco esta en la organizacion de charlas publicas en los municipios de Aragon donde han sido anunciados nuevos centros. Y de actividades como un reciente «paseo toxico» por las inmediaciones del enorme solar que planea ocupar Microsoft al sur de Zaragoza.
Cristina Garcia, activista digital: «Podriamos replicar lo que esta pasando en EEUU»
Rememorando la manifestacion del año pasado, Garcia apunta a la «sensacion de esperanza» que sintio al ver que su primera convocatoria publica no habia caido en saco roto. «Recuerdo que pense que toda esa gente que estabamos ahi podriamos replicar lo que esta pasando en EEUU», señala, aludiendo a la «fuerza popular» que ha logrado frenar ya varios proyectos.
Las empresas constructoras de centros de datos saben que un punto clave de su negocio es dar con autoridades dispuestas a tramitar con la mayor celeridad proyectos que tienen una compleja infraestructura asociada. Desde una conexion a una fuente energetica capaz de saciar su ingente sed de vatios, a buenas comunicaciones ante una eventual situacion de crisis, pasando por terrenos disponibles que garanticen su capacidad de crecer.
El caso aragones es paradigmatico en ese sentido. El Ejecutivo de Azcon esta tramitando todos los complejos mencionados en este reportaje mediante la figura de los PIGA (Proyecto de Interes General), una categoria administrativa reservada para inversiones de «especial trascendencia» para el territorio. Y que conlleva, entre otros puntos, bonificaciones fiscales, una priorizacion frente a otras iniciativas y una reduccion de los plazos de tramitacion.
Una demanda pionera en ciernes
En agosto de 2025 el Gobierno de Jorge Azcon aprobo el PIGA del primer proyecto de expansion de AWS, que incluye cinco complejos en varios municipios aragoneses. La autorizacion definitiva del Ejecutivo no requirio a la empresa hacer cambios sustanciales en el proyecto, tal y como pedian varias de las organizaciones que presentaron alegaciones.
Solo uno de los 11 complejos planteados a dia de hoy preve consumir el 16,5% de toda la energia que usa Aragon
Casi cualquiera de las cifras asociadas a este macro proyecto, una especie de avanzadilla de esta industria en tierras aragonesas -desde finales de 2022 AWS ya tiene tres centros operativos, mas pequeños, y actualmente en expansion- son ineditas. Solo uno de los 11 complejos planteados a dia de hoy por la empresa preve consumir el 16,5% de toda la energia que usa la comunidad y se espera que el conjunto de todos ellos supere con creces la demanda actual de todo Aragon.
Los numeros en torno al agua son igualmente una fuente de preocupacion, en especial por las maniobras de la empresa para tapar su impacto hidrico y la opacidad demostrada tambien para sus centros en España. Desde AWS declaran que «su primer objetivo» es «ser un vecino comprometido con aquellas comunidades» donde se intalan. «Para ello, estamos en continuo contacto con los diferentes agentes sociales y economicos de la region, desde asociaciones vecinales, grupos ecologistas, sindicatos, instituciones publicas y administrativas, asi como organizaciones de empresas locales, entre otras», alegan. «Fruto de estas colaboraciones han surgido diferentes proyectos comunitarios centrados en formacion STEM, proteccion y cuidado del medioambiente, desarrollo economico del tejido empresarial local, innovacion y tecnologia, etc.».

Luis Valverde, de Ecologistas en Accion, y Aurora Gomez, de Tu Nube Seca Mi Rio, recuerdan que una vez agotada la via de las alegaciones debatieron internamente cuales podrian ser sus siguientes pasos. Junto con el grupo de academicos que les esta acompañado en este proceso –entre las que esta el investigador Enol Nieto, de la Universidad de Vic–, decidieron entonces darle forma a una idea que les rondaba la cabeza desde hacia tiempo. Llevar al Ejecutivo de Azcon ante los tribunales por la manera en que ha tramitado este macro proyecto, que tachan de «ilegitima».
«Hacen oidos sordos a la ciudadania preocupada y se saltan procesos democraticos«, señala a Publico Gomez, poniendo el foco en la reduccion de los plazos de participacion publica que conllevan los PIGA.
Valverde apunta que en ese momento se toparon con dos importantes obstaculos: como financiar el procedimiento judicial y dar con letrados dispuestos a embarcarse en esta causa. Tras descartar acudir al fondo juridico de Ecologistas en Accion, el grupo decidio crear una campaña de micromecenazgo abierta a la ciudadania, que en apenas seis dias alcanzo los 7.300 euros que se habian marcado como objetivo minimo.
El metodo de financiacion escogido, explica este medioambientalista, ademas de solventar la cuestion economica, buscaba tambien dar a conocer su causa y comprobar hasta que punto la gente estaba interesada en apoyarla. «Frente a un PIGA que no es realmente de interes general para Aragon, nosotros podiamos evidenciar cual es el verdadero interes de los aragoneses», señala.
«Todo el rato nos estamos inspirando en otros paises y en colectivos, incluso en otras epocas«, apunta por su parte Gomez, aludiendo a las experiencias exitosas de micromecenazgo de la organizacion britanica Global Action Plan, especializada en litigios sociales y medioambientales.
Una vez superado con exito el obstaculo del dinero -la campaña logro recaudar finalmente 15.000 euros- el grupo encontro en el Fons de Defensa Ambiental, una pequeña asociacion de Barcelona especializada en la defensa de litigios ambientales, el soporte juridico que necesitaban.
Amazon mueve ficha
El equipo de letrados que esta llevando el caso presento en enero el recurso contencioso administrativo contra el Gobierno aragones, el paso previo a la interposicion de una demanda ante una administracion. Pocas semanas despues el Tribunal Superior de Justicia de Aragon (TSJA) lo admitio a tramite, abriendo asi un plazo todavia abierto para el estudio del enorme expediente asociado a este proyecto multimillonario.
En este tiempo, Amazon no se ha quedado de brazos cruzados. Segun ha podido saber Publico de fuentes conocedoras del procedimiento, la empresa interpuso un recurso de reposicion, ya desestimado por la sala del TSJA, contra la admision del contencioso por parte del alto tribunal, alegando que este se habia presentado fuera de plazo.
Estas mismas fuentes señalan que la compañia se ha opuesto tambien a la ampliacion del expediente que reclama la acusacion, para asi poder integrar en la causa los informes de todos los complejos que la multinacional ha hecho publicos hasta el dia de hoy.

A preguntas de Publico, un portavoz de la compañia admite que AWS ha intervenido en «algunos de los tramites procesales» del procedimiento, pero declina dar mas detalles al tratarse de un proceso judicial en marcha. Desde el Gobierno aragones, por su parte, argumentan haber «actuado conforme a la ley» y señalan estar dispuestos «a defender su accion de gobierno en las instancias que sean pertinentes».
Preguntadas tambien sobre un posible acercamiento a las entidades de la sociedad civil demandantes, fuentes del Ejecutivo de Azcon señalan que «ni acercamiento, ni lo contrario». «Lo que corresponde es contestar el procedimiento contencioso dando respuesta a lo que se haya planteado por parte de los recurrentes», responden por escrito a este medio.
La jurista Mireia Orra de Salsas señala que desde una mirada juridica el contencioso abierto en Aragon es una estrategia muy novedosa en el contexto español. A diferencia de tradiciones como la anglosajona, donde una unica sentencia favorable puede fijar jurisprudencia ante casos similares, aqui el camino es mas complejo. «Un litigio ganado puede ayudar, pero solo eso».
Orra de Salsas, quien apunta tambien a la gran cantidad de «tiempo y recursos» que requieren estos procesos, ha estado directamente implicada en los ultimos años en varios litigios estrategicos frente a los abusos de la tecnologia en sus diferentes derivadas. Uno de ellos fue la denuncia contra la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) por el uso de reconocimiento facial que en 2022 desemboco en una multa de la agencia catalana de proteccion de datos.
Karen Hao, periodista: «Cuando la gente se levanta, los imperios se derrumban»
Este caso, explica la jurista hoy miembro del colectivo DonesTech, ejemplifica como estos procesos pueden alargarse durante años. Tras la multa inicial, las entidades litigantes abrieron un contencioso contra la agencia catalana por apartarlas del proceso. Una demanda que mas de tres años despues sigue sin resolverse. «Lo de Aragon va para largo«, concluye esta experta.
Desequilibrio de fuerzas y un fin ambicioso
«Cuando la gente se levanta, los imperios se derrumban». La periodista y autora estadounidense Karen Hao cerro asi hace unas semanas su charla inaugural en re:publica, uno de los encuentros de referencia en Europa sobre tecnologia y derechos.
En su reciente libro El imperio de la IA. Sam Altman y su carrera por dominar al mundo (Peninsula, 2025), Hao usa la metafora de los imperios para diseccionar las estructuras de poder que los gigantes de la IA estan levantando en todo el planeta, incluidos los centros de datos. Pero tambien apunta como la creciente contestacion ciudadana en todo el planeta puede hacer tambalear hasta a las empresas mas poderosas.
Mas alla del resultado final en los tribunales, las diferentes fuentes consultadas para este reportaje describen el contencioso abierto contra el Gobierno aragones como una pata de una estrategia mucho mas amplia, con objetivos ambiciosos. Desde el movimiento de resistencia aragones aseguran que su fin ultimo no es otro que «sentar un precedente legal crucial para todo el Estado, un muro contra la burbuja especulativa de los datos».

«El actual proceso en torno a los centros de datos va a explotar en cualquier momento y va a pillar a mucha gente por el camino«, advierte Carlos Lopez, miembro de Ecologistas en Accion en Aragon, haciendose eco del creciente numero de voces que alertan de una burbuja en torno a la IA. «La unica manera de que esto no ocurra es a traves de la oposicion social».
En una linea similar se expresa Cecilia Rikap, profesora del University College London (UCL), quien analiza desde hace años como la gran industria tecnologica impacta en la soberania y el desarrollo de los paises. «Estos centros siempre requieren la autorizacion de los gobiernos locales, quienes por ignorancia, desidia o por apoyar antes a las empresas que a la poblacion local, terminan no solo autorizando su instalacion sino tambien haciendoles exenciones de impuestos«.
Esta economista otorga a la sociedad civil organizada un papel «fundamental» para crear conciencia sobre los costes de estas infraestructuras. «La visibilizacion del problema solo se logra gracias a la movilizacion colectiva desde los territorios», añade Rikap.
Cualquier observador externo detectaria facilmente el desequilibrio de fuerzas entre las partes de la batalla que se ha abierto en Aragon. De un lado, una industria con los bolsillos llenos de liquidez y una amplia plantilla de abogados que tiene en Amazon a su particular punta de lanza. Del otro, un incipiente movimiento ciudadano que se ha apoyado en un crowdfunding para su primer movimiento de peso en esta partida.
Esta realidad no parece por el momento desanimar a este colectivo. «Estas empresas parecen todopoderosas, pero realmente no lo son«, indica Cristina Garcia.
Esta activista tira de los ejemplos que llegan de EEUU para asegurar que, a pesar de todo, «estos proyectos si se pueden parar». Recordando que en ocasiones son los propios promotores quienes los retiran si se topan con una resistencia organizada. «El desembarco de esta industria nos va a afectar y va a hipotecar nuestro futuro, por eso es importante que nos movilicemos», concluye.
Este reportaje se ha elaborado en colaboracion con el Environmental Reporting Collective (ERC) como parte de su serie global y colaborativa Dirty Data, que analiza los impactos humanos y medioambientales de los centros de datos. Lee la serie completa en www.dirtydata.earth.